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JW Broadcasting: Marzo de 2026

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Bienvenidos a JW Broadcasting®.
¿Verdad que a veces nos enfrentamos
a situaciones sumamente difíciles?
¿Cómo podemos tomar el control
de nuestras emociones
cuando la situación nos supera?
Hoy también profundizaremos
en el libro de Jonás
y aprenderemos una lección
sobre el amor leal.
Muchos sueñan con ser famosos
y tener mucho dinero.
Pues tendremos la oportunidad
de escuchar a una hermana
que dejó todo eso atrás
por servir a Jehová.
Y en el video musical veremos
qué ayuda a nuestros hermanos
que están en prisión
a mantener fuerte su fe.
Esto es JW Broadcasting.
“No se les angustie el corazón”.
Jesús les dirigió estas palabras
a sus apóstoles
justo después de que les dijera
que los iba a dejar.
Y él sabía que eso
los había puesto muy tristes.
Por esa razón,
les dice en Juan 14:1:
La Biblia nos dice
que la humanidad alejada de Dios
es como un mar agitado.
Y todos nos damos cuenta de eso,
porque las malas noticias
vienen en oleadas,
una tras otra.
Los problemas de este mundo
y de la vida en general
nos zarandean
y nos dejan sin energías.
Al final del día muchos de nosotros
nos sentimos agotados,
ya no nos quedan fuerzas.
Las palabras que Jesús
les dirigió a sus apóstoles
nos ayudan a usar bien
nuestras energías
y a evitar el agotamiento emocional.
Examinemos las dos frases del versículo
para ver qué nos enseñan.
La primera dice:
“Que no se les angustie el corazón”.
Si Jesús les dijo esto
a sus apóstoles,
era porque sabía que ellos
podían ejercer cierto control:
podían dejar que el corazón
se les llenara de angustia,
o podían hacer algo
para evitar que eso sucediera.
Recordemos que las emociones
tienen mucho que ver
con lo que pensamos.
Pensar en cosas
que nos han sucedido
o personas que hemos conocido
trae a nuestra mente
distintas emociones.
Así que las palabras de Jesús nos enseñan
que tenemos que esforzarnos
por controlar lo que pensamos.
Porque, si nos ponemos
a pensar en algo triste,
nos vamos a sentir tristes.
Y, si pensamos en algo peligroso,
nos sentimos nerviosos.
Podemos comparar la mente
con una casa muy grande
con muchas habitaciones.
Dedicar tiempo y energías
a pensar en algo
es como meternos
en una habitación.
Y, mientras estamos allí,
sentimos distintas emociones.
Cuando los apóstoles
se pusieron a pensar
en que Jesucristo los iba a dejar,
se metieron en una
de esas habitaciones.
Pero Jesús les estaba diciendo
que no tenían
por qué quedarse allí.
Podían dejar que la angustia y el dolor
consumieran todas sus energías,
o podían recordar que podían
confiar en Jehová y en Jesús
y centrarse en eso.
Lo mismo puede pasarnos.
Pero es posible controlar
nuestras emociones
controlando lo que pensamos.
A veces, como les sucedió
a los apóstoles,
acabamos metidos
en una habitación oscura,
llena de angustia y de dolor.
Pero recordemos:
estamos de paso
en esa habitación;
no tenemos que vivir allí.
Para no angustiarnos
y agotarnos emocionalmente,
hay que recordar que tenemos
energías limitadas
y saber usarlas.
Isaías 55:2 dice:
Está claro que no tenemos
energías para todo,
así que es importante
no andar desperdiciándolas
y aprovecharlas bien.
Pensemos en lo siguiente.
Alguien nos da 10 dólares
para gastar en los alimentos del día.
Si nos gastamos 8
en la primera comida,
no nos va a quedar mucho
para las siguientes, ¿verdad?
Y, si las energías
que tenemos para el día
son pocas,
no queremos gastarlas en cosas
que no nos satisfacen.
¿En qué cosas podríamos
desperdiciarlas?
Preguntémonos:
“¿Estoy malgastando mis energías
en cosas que no valen la pena?”.
Supongamos que alguien
nos corta el paso en la carretera
o nos trata mal
o nos decepciona.
Esas cosas nos pueden
desgastar muchísimo,
y más si dedicamos
mucho tiempo
a darles vueltas.
¿Pero de verdad
es esa la mejor manera
de usar nuestras energías?
¿Estamos malgastando
nuestra ración diaria de energías
en algo que no satisface?
¿Le daría a alguien
su billetera llena de dinero
para que gaste lo que quiera?
Si es un ser querido
y confía en él,
quizás sí.
Pero, si es un desconocido,
no haría eso, ¿verdad?
Pues a cosas que no valen la pena
no vamos a entregarles
nuestras energías;
las vamos a usar a favor
de quienes amamos:
nuestra familia,
nuestros hermanos
y, por supuesto, Jehová,
el Dios al que adoramos.
Las redes sociales,
la política, los conflictos
y hasta algunas películas,
todas son cosas que pudieran
robarnos las energías.
Por eso no les damos a esas cosas
nuestra billetera llena de energías
para que se lleven lo que quieran.
Si lo hacemos,
no nos quedarán
energías suficientes
para compartirlas
con nuestros seres queridos.
Y usar nuestras energías
a favor de quienes queremos
es el mejor uso
que podemos darles,
y es la clave para ser felices.
Muchos tratan
de alcanzar la felicidad
de manera egoísta,
como solo gastando
en cosas para ellos.
Pero la gente que es egoísta
nunca es feliz.
Ya lo dijo Jesús:
“Hay más felicidad en dar”.
Estas breves palabras de Jesús
encierran una gran verdad
acerca de la felicidad.
Nos dicen de dónde viene.
La felicidad es lo que obtenemos
cuando mostramos
amor a los demás.
Un ejemplo,
al encender un fuego,
¿qué cosas obtenemos?
Calor y luz.
¿Es posible obtener calor y luz
sin antes encender el fuego?
No, hay que hacer
todo lo necesario
para encender el fuego
si queremos después
obtener el resultado,
el calor y la luz.
Igualmente,
si usamos nuestras energías
a favor de los demás,
lo que obtendremos
como resultado
será felicidad.
Así que, cuando Jesús
les dijo a los apóstoles
“que no se les angustie el corazón”,
lo que les quería decir era
que todos podemos controlar
nuestras emociones
si controlamos lo que pensamos
y aprendemos a usar
las energías que tenemos
en cosas que valen la pena,
como nuestra familia,
nuestros hermanos
y Jehová, el Dios al que adoramos.
Examinemos ahora
la segunda parte de Juan 14:1.
Jesús dijo:
Noten que Jesús
no dijo sencillamente “tengan fe”,
porque no es cuestión de cambiar
de habitación en nuestra mente,
y ya tenemos fe.
Para tener fe,
tenemos que acudir directamente
a Jehová y a Jesús.
Así que, cuando nos sintamos angustiados,
recordemos que Jehová y Jesús están ahí,
trabajando para solucionar los problemas
de manera permanente.
Es como si estuvieran
en la habitación de al lado.
Entramos en esa habitación
cada vez que nos ponemos
a orar y meditar.
Si tenemos fe en que Jehová
quiere y puede resolver
los problemas del mundo,
mantendremos la calma.
Jesús sabía que los seres humanos
cometemos el error de pensar
que lo tenemos
que resolver todo,
por eso dijo en el Sermón del Monte:
“Dejen de angustiarse”.
¿Por qué?
Porque “su Padre celestial sabe
que ustedes necesitan
todas estas cosas”.
¿Tenemos fe en que Jehová nos entiende
y sabe qué necesitamos?
Esa fe evitará
que nuestro corazón se angustie.
Cuando intentamos
resolver problemas
que en realidad deberíamos
dejarle a Jehová,
nos causamos más angustia.
Por ejemplo,
¿podemos eliminar la vejez,
los conflictos sociales,
las guerras,
la delincuencia
o la pobreza?
Está claro que ninguno de nosotros
puede resolver
ese tipo de problemas.
Sabemos que Jehová y Jesús
los van a solucionar
mediante el Reino.
Es esa fe en Jehová y Jesús
lo que le da estabilidad
a nuestro corazón,
sobre todo cuando enfrentamos
situaciones difíciles.
Por ejemplo,
yo me he sentido angustiado
por lo que están pasando
nuestros hermanos
en lugares como Rusia y Eritrea,
y seguro que muchos de ustedes también.
Son cosas que nos duelen.
¿Qué podemos hacer
para que no se nos “angustie el corazón”,
como dijo Jesús?
A mí me ha ayudado
recordar lo siguiente.
La congregación
ha hecho todo lo posible;
la sucursal y la central mundial
han hecho todo lo posible,
y yo ya oré por ellos.
Si hemos hecho
lo que está a nuestro alcance,
podemos decirle a Jehová:
“Hemos hecho todo lo posible.
Ahora está en tus manos”.
Por eso, cuando algo nos angustia,
nos sentimos como la persona
de la que habla Salmo 112:7:
¿Hemos recibido
una mala noticia?
Entonces, confiemos
en que Jehová
usará su espíritu
para ayudarnos.
Pero hay situaciones
que nos hacen sentir
que ya no podemos más.
En esos momentos recordemos
que Jehová nos dará “el poder
que va más allá de lo normal”.
Confiemos en que él
cumplirá esa promesa.
Porque, cuando le oramos a Jehová,
él nos escucha
y nos da lo necesario
para sobrellevar la situación.
Claro, no necesariamente
va a eliminar el problema,
pero nos puede ayudar
a seguir aguantando
y a superarlo.
Una de las notas
de Romanos 12:11
menciona que los cristianos
fulguramos “con el espíritu”.
Fulgurar o resplandecer
con el espíritu
me hizo pensar
en las propiedades
de esta piedra.
Si la alumbramos
con una luz ultravioleta,
parece que la piedra emite luz.
Y, si no,
se ve como una piedra normal.
Así como esta piedra resplandece
cuando la alumbramos
con la luz ultravioleta,
los cristianos podemos estar radiantes
con el espíritu de Jehová.
Aunque nos sintamos
apagados y sin fuerzas,
Jehová nos da su espíritu santo cada día
para que nuestro entusiasmo
fulgure como la piedra.
¿Adónde va un niño pequeño
cuando tiene miedo de noche?
A la habitación
donde están sus padres,
por supuesto.
Pues al orar
nos metemos en la habitación de Jehová
para contarle lo que sentimos.
Entonces él nos consuela
mediante su espíritu, la Biblia
y nuestros hermanos.
Es como si nos alumbrara con una luz
y nos diera “el poder
que va más allá de lo normal”.
Cuando nos sintamos mal
por algo que nos ha sucedido,
recordemos:
no tenemos por qué quedarnos
en esa habitación.
Al leer la Biblia y al orar,
imaginemos que Jehová
nos saca de allí
y nos lleva de la mano
para que pasemos tiempo con él
en otra habitación.
¿Estamos de duelo?
Él nos lleva a pensar
en la resurrección.
Si estamos enfermos,
a pensar en que acabará
con las enfermedades.
Y, si nos sentimos avergonzados
por haber pecado,
a pensar en el perdón.
Imaginémonos cómo se sintieron
los apóstoles cuando vieron
que Jesús había resucitado.
Ya no estaban
en esa habitación oscura
pensando “¡Jesús nos va a dejar!”,
porque ya tenían claro
que Jesús seguía con ellos.
La fe que tuvieron
en Jehová y Jesús
fue recompensada.
Para terminar,
repasemos las lecciones
que aprendemos
de las palabras de Jesús
en Juan 14:1.
Cuando Jesús dijo
“que no se les angustie el corazón”,
nos dio a entender
que podemos cambiar
la forma en que nos sentimos
pensando en cosas positivas.
También aprendimos
que tenemos energías limitadas
y que tenemos que invertirlas
en nuestra familia,
en nuestros hermanos
y en lo más importante,
en nuestra adoración a Jehová.
Jesús también dijo:
“Demuestren fe en Dios,
y demuestren fe en mí también”.
Ellos pueden arreglar
todo lo que nosotros no podemos.
Sea lo que sea
que esté afectando
nuestras emociones,
Jehová lo va a solucionar para siempre.
Mientras tanto, tengamos fe
en que Jehová nos va a dar
“el poder que va más allá de lo normal”
para aguantar todas las cosas
en este mundo
que van más allá de lo normal.
La próxima vez que nos sintamos
agotados emocionalmente,
meditemos en las palabras de Jesús
en Juan 14:1:
Hablemos ahora de Jonás.
Aunque servía a Dios,
tuvo que aprender a confiar en él,
y esa confianza
lo ayudó a controlar
mejor sus emociones.
Veamos qué más aprendemos
de su ejemplo
Oye, papá,
el video de la historia de Jonás
está increíble.
¿Verdad que sí?
Los videos son muy buenas herramientas.
Pero la Biblia puede ayudarnos
a profundizar mucho más
si nos hacemos esta pregunta:
¿qué me enseña esto sobre Jehová?
OK, lo escribo.
¿Y qué piensas?
¿Te llamó algo la atención?
Me gustó que Jehová
es muy paciente y que perdona.
Tienes razón.
Jehová le tuvo mucha paciencia a Jonás
mientras maduraba espiritualmente.
Mira, en Jonás 3:1,
leemos que le dio
una segunda oportunidad.
Jonás tuvo que sufrir
las consecuencias de sus errores,
pero Jehová lo siguió protegiendo
y lo corrigió con cariño
cuando tuvo una mala actitud.
Me impresiona un montón
que lo siguiera ayudando.
Sí, de hecho, eso que hizo Jehová
tiene un nombre: amor leal.
¿Recuerdas lo que significa?
Más o menos.
Bueno, algo que podemos hacer
es buscar el significado de las palabras
que no conocemos.
Vamos a buscar la definición
en el Glosario.
Escribe “amor leal”
en la barra de búsqueda de tu Biblia.
Mira, mientras escribes aparece
un enlace a la definición del Glosario.
A ver…. Ah, sí.
¿Quieres leer lo que dice ahí?
Dice que el amor leal es “amor
motivado por el compromiso,
la integridad, la lealtad
y el apego profundo”.
Y eso es lo que le pasó a Jonás.
Como Jehová ama tanto
a quienes lo adoran, siempre los ayuda.
Pero a Jonás, como que le costó
mucho entenderlo.
Pasó por una tormenta,
estuvo tres días dentro de un pez
y vio que los ninivitas
ya se habían arrepentido,
pero él seguía pensando en sí mismo.
Cuando Jehová perdonó a los ninivitas,
Jonás se enojó muchísimo.
Quizás pensaba que los demás
lo verían como un profeta falso.
Prefería que los ninivitas murieran
a que pensaran
que se había equivocado.
Ese no fue el mejor momento de Jonás.
Pero Jehová manejó
muy bien la situación.
Yo me habría enojado con él.
Bueno, lo que Jonás estaba sintiendo
no lo convertía en una mala persona.
Así que Jehová utilizó
una calabaza vinatera
para enseñarle una lección.
¿Qué dice Jonás 4:6?
Dice que Jehová hizo esa planta
para que le diera sombra a Jonás
y así se sintiera mejor.
¡Qué bueno fue Jehová!
Porque Jonás no estaba
haciendo bien las cosas.
Bueno, el versículo dice
que Jonás ahora “estaba
encantado con la calabaza”.
¿Te fijas?
El amor leal de Jehová hizo que hubiera
un pequeño cambio de actitud en Jonás.
Con esto, Jehová lo dejó listo
para seguir aprendiendo.
Y Jehová le enseñó otra lección.
Así es, él envió un pequeño gusano
para matar la planta;
no mató a una persona,
sino a una planta.
¿Y cómo reaccionó Jonás?
Otra vez se enojó.
Y en ese momento Jehová
lo ayudó a captar el punto.
¡Lo que dicen los versículos 10 y 11
es buenísimo!
Sí, Jehová le dijo a Jonás:
“Si tú sentiste lástima por esa planta,
¿no debería yo sentir lástima
por las personas
y los animales de Nínive?”.
Y ahí termina el relato.
Jonás termina de escribir y deja
que Jehová tenga la última palabra.
Al fin Jonás aprendió a ver
a las personas como las ve Jehová.
Sí, es que Jehová
le tuvo mucha paciencia a Jonás.
Siguió mostrándole amor leal
aunque se equivocó muchas veces.
Investiguemos un poco más.
¿Quiénes más crees que se beneficiaron
del amor de Jehová además de Jonás?
Vamos a usar esta sugerencia
del libro Ejemplos de fe:
¿Qué te parece? ¿Lo intentamos?
¿Cómo crees que se habrá sentido Jonás
al ver a aquellos marineros
gritarles a sus dioses?
Él sabía que ellos no los podían ayudar.
Además, incluso después
de que les confesara
que la tormenta era su culpa,
ellos no querían arrojarlo al agua.
Sí, hicieron todo lo que pudieron
para salvarle la vida.
Jehová le enseñó a Jonás que,
aunque estos hombres no creían en él,
tenían buenas cualidades
y tenían miedo; necesitaban ayuda.
¿Crees que Jonás habrá empezado a ver
a esos hombres como los veía Jehová?
Mmm...
Investiguemos un poco más.
¿Por qué habrá enviado Jehová a Jonás
a una nación extranjera
que no creía en él?
Yo creo que quería darles
una oportunidad a los ninivitas
para que cambiaran.
¿Entonces quiénes se beneficiaron
del amor de Jehová?
Bueno, si lo piensas,
Jehová le mostró amor leal a Jonás;
pero también les mostró amor
a los marineros y a los ninivitas.
Tienes razón.
Y piensa en esto:
aunque cometió algunos errores,
cuando Jonás resucite,
se dará cuenta de que Jehová
usó su peor momento
para enseñarnos algo
acerca de su propio Hijo.
¿Cómo crees que se sentirá
cuando se entere de que Jesús mismo
lo mencionó por nombre
y de que hasta se comparó con él?
¡Guau!
Jehová nos da aquí el ejemplo perfecto
de cómo demostrar amor.
Bueno, para terminar,
¿cómo crees podemos imitarlo?
Se me ocurre que esto
puede servirnos para la predicación.
La verdad, a veces me cuesta
predicar de casa en casa.
No es nada agradable
que la gente no quiera escucharte.
Pero entonces recuerdo
que lo que yo siento
no es lo más importante,
hay algo mucho más grande.
Y, si Jehová no se da por vencido
con la gente, yo tampoco.
Qué bien, hijo.
Me siento orgulloso de que pienses así.
Eso demuestra que entiendes
lo que de verdad importa.
A mí esto me hizo pensar en ocasiones
en las que me siento abrumado
cuando me asignan algo
en la congregación.
A veces no reacciono de forma correcta
y digo cosas
de las que luego me arrepiento.
Y después me siento muy culpable
por cómo respondí.
Pero me consuela saber que Jehová
no nos echa en cara esos momentos.
Él sabe quiénes somos realmente
y nos ayuda con mucha paciencia
a madurar.
Genial, descubrimos muchas cosas
preguntándonos
qué aprendemos sobre Jehová,
buscando las palabras que no conocemos
y usando la imaginación.
Y aún hay más por aprender.
Si usamos la imaginación
para ponernos en el lugar de Jonás
cuando estaba dentro del pez,
orándole a Jehová para pedirle ayuda,
¿qué aprendemos?
¿Qué nos enseña el hecho
de que predicarles a los ninivitas
no fue tan difícil
como Jonás había creído?
Mira, por qué no buscamos aquí…
en el siguiente episodio
de “Descubramos más tesoros”.
¡Qué importante lección!
La reacción de Jonás
no lo convirtió en una mala persona.
Y hay muchas otras lecciones
que podemos aprender
del amor que Jehová sintió
por Jonás y los ninivitas.
Por todo el mundo,
nuestras congregaciones
esperan con ganas
una visita muy especial:
la del superintendente de circuito
y su esposa, si está casado.
Vamos a ver ahora con más detalle
Para los testigos de Jehová,
la semana de la visita
del superintendente de circuito
es muy especial
porque predicamos más,
tenemos discursos animadores
y pasamos lindos momentos juntos.
¿Pero cómo comenzó
la obra de circuito?
¿Y cómo fue cambiando en el tiempo?
Veámoslo en este episodio
de “Del pasado al presente”.
La obra de los superintendentes viajantes
comenzó allá en el primer siglo.
Hombres como Pablo,
Bernabé y Timoteo
eran enviados para animar
a las congregaciones.
Por eso, en 1894,
la organización de Jehová
de tiempos modernos
decidió seguir ese ejemplo
y comenzó a enviar representantes
para visitar y animar a los grupos
de Estudiantes de la Biblia.
Con el tiempo,
a estos hermanos
se les llamó peregrinos.
Viajaban de congregación
en congregación
y pasaban uno o dos días
con cada grupo
para darles ánimo a los hermanos.
Y esos viajes no eran
para nada fáciles.
Imaginemos que somos uno
de los primeros peregrinos,
como Edward Brenisen,
y que vamos a un lugar distante
al oeste de Estados Unidos
para visitar a un grupo de hermanos.
Comenzamos el viaje en tren,
luego toda la noche en diligencia
y terminamos el recorrido
viajando por las montañas
en una carreta muy incómoda.
Los peregrinos tenían que ser
maestros excelentes,
pero también humildes,
como Alexander Graham.
Este hermano
daba unos discursos
muy interesantes.
Pero a veces sus discursos eran, bueno,
un poquito largos;
podía hablar por horas y horas.
Cuando el hermano Russell
se enteró de aquello,
le escribió una carta
al hermano Graham
para darle consejo:
“Mi querido hermano,
sé cuánto amas las verdades bíblicas,
sé de tu entusiasmo,
y que seguramente por eso
se te pasa el tiempo hablando
de las cosas que llenan tu corazón”.
El hermano Graham fue humilde,
puso en práctica el consejo,
y llegó a ser un hermano muy querido,
conocido por dar
unos discursos excelentes
pero mucho más cortos.
En aquel entonces,
la labor principal de los peregrinos
era dar discursos bíblicos,
pero eso cambió
en los años veinte.
Estos hermanos ahora tenían
que ser un ejemplo en la obra
de predicar de casa en casa
durante sus visitas.
Por eso se les cambió el nombre
a directores regionales del servicio,
y luego a siervos regionales.
De esta manera se destacaba
que el propósito de sus visitas
era servir y apoyar a los hermanos.
Pero se acercaba un cambio
todavía más grande.
Durante los años treinta,
algunas congregaciones hicieron
campañas de predicación juntas
para poder aguantar la oposición
a la que se estaban enfrentando.
Esto hizo que los hermanos
estuvieran aún más unidos.
Entonces, para trabajar
de forma más ordenada,
se organizaron zonas de unas
20 congregaciones cada una,
y los siervos de zona estaban
encargados de visitarlas.
Cada cierto tiempo,
las congregaciones de una zona
se reunían en lo que se llamaban
asambleas de zona;
hoy las conocemos
como asambleas de circuito.
En los años cuarenta,
a los superintendentes viajantes
se les llamó siervos para los hermanos.
Uno de ellos fue Angelo Catanzaro,
que tenía solo 19 años
cuando recibió esta asignación.
El hermano Catanzaro
se describió a sí mismo
como “un ministro en movimiento”.
Él sirvió en la obra de circuito
por más de 60 años.
Durante ese tiempo,
junto a su esposa, recorrió
casi todo el territorio
de Estados Unidos,
animando a los hermanos
y ayudando a miles de nuevos
a crecer espiritualmente.
Con el tiempo, estos hermanos
se llamaron siervos de circuito,
y después superintendentes de circuito.
A lo largo de los años,
estos hermanos y sus esposas
han estado dispuestos
a hacer muchos sacrificios
para servir a los hermanos.
Renunciaron a tener
una casa propia,
por ir de congregación
en congregación
recorriendo largas distancias.
Muchos son como Winston Payne
y su esposa, Pam,
quienes no tenían ni 30 años
cuando comenzaron la obra de circuito
en el Pacífico sur.
Vivir en las islas implicó
adaptarse al calor sofocante,
a las nubes de mosquitos
y, a veces, a no tener
suficiente comida.
Aún así, ellos llegaron
a amar su asignación
y a los hermanos del lugar,
quienes les mostraron todo su cariño.
En la actualidad,
miles de hermanos sirven
como superintendentes de circuito.
Para ayudarlos
a cumplir con su labor,
asisten a la Escuela
para Superintendentes de Circuito
y sus Esposas.
Esta escuela empezó a funcionar en 1999
y ahora se realiza por todo el mundo.
Es verdad que la forma de llamar
a nuestros superintendentes viajantes
ha cambiado a lo largo de los años.
Pero hay algo que sigue igual.
Como el apóstol Pablo,
estos hermanos y sus esposas
están más que dispuestos
a gastar todo lo que tienen
y a desgastarse completamente
ayudándonos a predicar mejor,
animando a los jóvenes
y fortaleciendo a las congregaciones.
Así que, la siguiente vez
que visiten su congregación,
piense en lo que puede hacer
para demostrar que agradece sus esfuerzos.
Seguiremos aprendiendo más
de la historia del pueblo de Jehová
en el siguiente episodio
de “Del pasado al presente”.
la historia de estas animadoras visitas.
Le damos gracias a Jehová
por el trabajo tan duro
que hacen estos hermanos
y también el que hacen sus esposas.
Seguro que recordamos con cariño
a algunos de ellos.
Siempre nos dan un buen ejemplo
en la predicación.
Es muy probable
que alguno de ellos
nos haya animado a esforzarnos
por hacer más por Jehová.
Claro, no todos podemos ser
superintendentes de circuito,
pero todos podemos
imitar su amor por las personas.
Veamos cómo algunos hermanos, por amor,
Después de analizar
y ver toda la necesidad
que hay en la zona,
empezamos a ver
muchas señales de Jehová
de que le íbamos a ser
muy útiles si estábamos acá.
Hace 4 años
estamos sirviendo
en la congregación
de quechua boliviano.
Mi nombre es Fernando.
Yo soy Micaela.
Y servimos en la congregación
de quechua boliviano
en Ingeniero Huergo (Argentina).
Hay muchas zonas de Bolivia
en las que es difícil
la parte económica.
Entonces, mucho de eso
los impulsa a venir y mudarse.
Bueno, ellos se dedican principalmente
al tema de los cultivos.
Es muy sacrificado
el trabajo que hacen.
Quizás están cosechando
hasta las once
o doce de la noche.
Se van adaptando
a la necesidad del trabajo.
Por ahí donde más
los podemos encontrar,
en el caso de las chacras,
es antes de que empiecen
a trabajar a la tarde.
Entonces es un desafío
ir a esa hora, con 40°,
a predicarles.
A veces tienes que conducir los estudios
mientras están trabajando.
Entonces, mientras van cosechando
o van haciendo su trabajo,
vamos a la par estudiando,
leyéndoles algún texto de la Biblia...
Por ejemplo,
uno les puede mostrar
el nombre de Jehová
y nunca lo han escuchado,
y paran.
Ellos están agachados trabajando
y se quedan quietos
y les sorprende
o les llama la atención algo.
Entonces ahí te das cuenta
de que están prestando atención.
Además de que están trabajando,
prestan atención.
Surgió en algún momento que vimos
que ellos nos decían
“Bueno, nos esperan”.
Pero nos ponemos a ayudar
para que terminen más rápido.
Si bien al principio ellos
estaban como extrañados
porque uno estaba quizás
con la vestimenta de predicación...
Dice “que se va a ensuciar”.
Lo vimos apropiado
y nos dio buenos resultados.
Y, bueno, de a poco
incluso hasta vamos
siendo amigos, ¿no?
Porque es la idea,
con los estudiantes ser amigos
para ayudarlos a progresar.
Entonces, ellos lo ven
como un interés genuino, digamos.
A mí personalmente
lo que más me gusta
de la predicación
es ver la reacción
de la gente sincera.
Me encanta predicar,
no tengo ningún tipo de sacrificio
en ese sentido.
Soy Toni Marrero.
Mi nombre es Maryluz.
Somos españoles
y estamos sirviendo
actualmente en Paraguay.
Bueno, debido a la pandemia
evitábamos todo contacto.
Yo puedo decir que tuvimos
que reinventarnos.
Pero hablar por teléfono o por celular
a una persona
que no veo del otro lado
me da mucho miedo.
Encontré a una persona
a la que le ofrecí directamente
el curso bíblico.
Y lo más sorprendente
es que dice: “Sí,
quiero estudiar”.
Le pedí si estaría de acuerdo
en que le mandara
un mensaje al día siguiente
con una preguntita,
para que él pensara.
Y me dijo que sí.
Y así empezó.
Al principio pensé
que no me hacía caso
porque no me respondió de inmediato,
sino que me respondió a la noche.
Luego descubrí
que era una persona
extremadamente ocupada.
Y estaba a cualquier hora
—no importaba,
a cualquier hora—
trabajando.
Hasta que me acostumbré a ese detalle
y ya entendí.
Llegó el momento en que digo:
“¿A tu esposa le gustaría
estudiar contigo?”.
Y me dijo que sí.
Durante meses
tuvimos que esperar...
—Sí, atentos a la llamada
—Atentos a que él llamara.
porque él llamaba siempre.
A veces a las nueve,
las diez, once, depende...
Pero me decía: “Ahora,
en cinco minutos llego”.
Y él a lo mejor llegaba
así como “Hola, hola...”.
Y corriendo se iba a duchar
y llegaba y se sentaba,
y empezábamos a estudiar.
Al principio era un sacrificio.
Los primeros días sí.
Pero después se convirtió en algo
que nos dio gusto,
—porque terminábamos muy...
—Siempre, muy felices.
Muy felices.
Nosotros nos íbamos...
Terminaba el estudio,
nos mirábamos y decíamos:
“¿Será verdad que está pasando esto?”.
Sí.
“¿Será verdad que están
tan interesados?”.
Pero era verdad.
Sí estaban interesados,
sí querían.
Sobre la marcha,
empezaron a aplicar
lo que ellos entendían.
Al año se bautizaron.
Estoy muy contenta
y le doy gracias a Jehová
todos los días,
porque valió la pena.
Todos los días.
hicieron cambios a fin de enseñarle
la verdad a la gente.
No siempre es fácil
adaptarnos al horario
o al lugar que más le conviene
a la persona que está
estudiando con nosotros.
¡Pero qué felices nos sentimos
cuando vemos que esa persona
se va acercando
cada vez más a Jehová!
La historia de Rosalía Phillips
apareció en la revista ¡Despertad!
hace más de 20 años.
Desde entonces,
¿cómo les ha beneficiado a ella
y a sus seres queridos
Nací en una familia de cantantes
y artistas muy famosos.
Probablemente el más famoso
fue mi papá,
Germán Valdés,
mejor conocido como Tin Tan.
La música era parte de mí.
Desde niña quise decir cosas.
Entonces, agarré la guitarra
y empecé a componer,
a mi modo, canciones.
Yo nunca me puse la meta
de tener una carrera profesional.
Eso no era lo que yo deseaba.
Poco después
de que falleciera mi papá
y por cuestiones…
pues económicas,
yo sentí presión
y me vi en la necesidad de trabajar.
Formé parte de un grupo musical,
y eso me llevó a ser una actriz
y cantante de éxito.
Y empecé a sentir que el ambiente,
las personas que me rodeaban…
pues no eran muy sinceras,
por lo que dejé de confiar en la gente.
Cuando conocí la verdad,
empecé a descubrir
que había gente linda,
sincera, que me quería de verdad.
Entonces hubo una transformación,
porque empecé a ser
una persona diferente:
alegre, feliz, con chispa.
La preocupación
que teníamos como padres
cuando nos regresamos a México
era que mis hijos tuvieran
inclinación por el ambiente artístico.
Mi esposo y yo hicimos
todo lo que estaba en nosotros
para que no fuera eso.
Mi hija, Gianna, tenía 17 años
cuando yo le pedí que me acompañara
a una cita de trabajo
en México,
y era en una
de las más importantes televisoras.
Y en ese lugar estaba
un señor, un cazatalentos,
que la vio y le dijo:
“¿Tú también cantas?”.
Ella contestó que sí y cantó,
y al señor le pareció
que tenía una voz hermosa,
al grado que salió de allí
y la invitó a su oficina inmediata.
Y yo pude escuchar que le decía:
“Mira, tú ya tienes una carrera
en esta televisora.
Te vamos a hacer famosa.
Yo te ofrezco un contrato.
Vente el lunes, y lo firmamos”.
Y entonces yo tenía miedo.
Cuando sale Gianna, le pregunto:
“¿Aceptaste lo que te ofreció?”.
Y Gianna me dijo:
“No, mamá.
Si yo amo mi servicio a Jehová.
¿Cómo voy a aceptar?
Yo amo ser precursora regular”.
Y, para su sorpresa,
una semana después
recibió una llamada
donde le invitaban a participar
en un proyecto musical en Betel;
y ahora puede usar
su hermosa voz para Jehová.
Y lo sigue haciendo.
Jehová nos ha utilizado juntas
porque a lo largo del tiempo
hemos podido las dos participar
en proyectos en la casa Betel.
En algunas ocasiones he visto
cómo Satanás me ha puesto obstáculos.
Me han ofrecido contratos
relacionados con mi papá
donde yo tendría
que dar casi todo mi tiempo.
Esto afectaría completamente
mi precursorado regular,
y por eso los he rechazado.
Jehová me ha recompensado
a través de los años.
Cada vez que me ofrecían
un contrato y lo rechazaba,
Jehová nos daba algo a cambio:
la oportunidad de servir
en asuntos mecánicos
para la organización
en las diferentes escuelas.
Todos los desafíos
me han enseñado
a confiar en Jehová.
Como dijo el apóstol Pablo,
que sin fe es imposible
agradar a Dios y que él recompensa
a los que lo buscamos constantemente.
Me causa mucha alegría
predicar con mi mamá,
que tiene más de 90 años.
Y estamos juntas
en diferentes momentos del servicio.
A lo largo de los años,
varios de mis familiares
han pedido curso bíblico
y hoy son testigos de Jehová,
varios de ellos.
Me encanta cuando nos juntamos
mi mamá, mi hija y yo,
agarramos la guitarra,
nos ponemos a cantar,
y veo cómo los hermanos
se complacen, se ponen contentos.
Yo me imagino ese reencuentro
con mi papá en el nuevo mundo
donde le voy a dar la bienvenida,
le voy a presentar a mis hijos,
lo voy a llevar con mi mamá...
Espero que sea cerca del mar.
Lo que quiero es precisamente
proponerle cantar juntos
como lo hacíamos antes.
Mi resolución personal:
ser leal a Jehová para siempre.
la decisión que tomó
de servir a Jehová?
¡Qué historia tan bonita!
Como Rosalía confió en Jehová,
tanto ella como su familia
recibieron un sinfín de bendiciones.
Y es que Jehová quiere
que confiemos en él,
especialmente
en los momentos difíciles.
En esta adoración matutina,
el hermano Stephen Lett
nos explica cómo confiar en Jehová
El título de este análisis es
“Con la ayuda del espíritu santo
aguantamos la persecución”.
Y el comentario de La Atalaya
habla de varias formas de persecución
que se han usado
contra el pueblo de Dios.
Pero el texto de hoy,
Zacarías 4:6, nos asegura
que no importa cómo nos persigan,
gracias al espíritu santo,
podemos aguantar y no rendirnos.
Ahora, ¿cuál es la razón
por la que Satanás nos persigue?
Para que el pueblo de Jehová
se rinda o ceda, sea desleal.
Piensen en un león literal.
Satanás es un león simbólico.
Él quiere devorarnos.
Bueno, cuando un león devora algo,
¿qué pasa con lo que se come?
Que llega a ser parte del león;
su cuerpo lo asimila, ¿verdad?
Eso es lo que quiere que nos pase.
Quiere que los que “no son
parte del mundo”
sean parte de su mundo,
de su sistema
—el que controla—,
o sea, parte de él.
Pero con la ayuda del espíritu santo
eso no nos va a pasar.
¿Y cuáles son algunos
tipos de persecución
que Satanás ha usado
y sigue usando contra nosotros?
Vamos a hablar de cinco.
Antes de que llegue Armagedón,
no sabemos a qué tipo de persecución
nos enfrentaremos
nosotros o un ser querido.
Así que estemos preparados
para que, sea cual sea
la persecución que nos toque,
nos mantengamos leales
y ayudemos a otros a hacer lo mismo.
El primero es la prohibición.
La obra de los testigos de Jehová
ha estado prohibida
en más de 100 países.
Esto ha ocurrido en países
desde Albania hasta Zimbabue.
De la A a la Z,
por decirlo de alguna manera.
Como sabemos, en tiempos bíblicos
hubo prohibiciones.
Se prohibió la reconstrucción del templo
en el 522 antes de nuestra era.
En el siglo primero,
a los discípulos de Jesús
se les prohibió predicar
en varios lugares.
Y, cuando desobedecieron esas órdenes,
fueron “llevados ante reyes
y gobernadores”.
¿Pero cómo les ayudó el espíritu
cuando se les llevó delante
de reyes y gobernadores?
¿Cómo nos ayudará
a nosotros si nos pasa?
Vamos a leer Mateo, capítulo 10,
para responder la pregunta.
¿Cómo nos ayudará
el espíritu santo?
Comenzamos en el versículo 19,
capítulo 10. Jesús dijo:
“Sin embargo, cuando los entreguen,
no se angustien pensando
en lo que van a decir
o cómo lo van a decir
[no se preocupen
por el qué ni el cómo, ¿por qué?],
porque cuando llegue el momento
se les indicará lo que deben decir.
Y es que no serán
solo ustedes los que hablen:
el espíritu de su Padre
hablará por ustedes”.
No estaremos solos.
Claro, tenemos que hacer nuestra parte.
Pero el espíritu santo nos ayudará
a saber qué decir,
como nos asegura
el texto que leímos.
El segundo tipo de persecución
es la cárcel.
A muchos cristianos del primer siglo
los encarcelaron.
Jesús se lo había advertido.
Él les dijo en Lucas 21:12:
“A ustedes los arrestarán
y […] los meterán en prisión”.
Y eso es lo que ha ocurrido.
A lo largo de los años,
a muchos siervos de Dios
se les ha encarcelado.
Sabemos que Rusia y sus aliados
han usado mucho
esta forma de persecución,
y muchos otros gobiernos
han hecho lo mismo.
Pero me encanta la idea de orar
por nuestros hermanos en prisión.
A menudo se nos anima a orar
por los que están encarcelados
en Eritrea, Turkmenistán,
Rusia y otros lugares.
También me gusta mucho
lo que dice Hebreos 13:3:
“Recuerden a los que están en prisión,
como si ustedes
estuvieran presos con ellos”.
Puede que no estemos
presos ahora mismo,
pero no sabemos en el futuro.
¡Qué felices nos sentiremos
si nuestros hermanos oran por nosotros,
como si estuvieran presos con nosotros!
El tercer tipo de persecución
es que expulsen
a nuestros hijos de la escuela.
Satanás sabe que,
cuando persigue a los hijos,
hace sufrir a los padres.
Y espera que ese dolor
haga que los padres fallen.
Esto fue un gran problema
en Estados Unidos en los años cuarenta,
pero a lo largo de la historia
en muchos lugares se ha expulsado
a los niños Testigos de las escuelas.
Esto nos recuerda al joven
que expulsaron de la sinagoga
porque habló de su fe en Jesús.
El cuarto tipo de persecución
lo encontramos en Apocalipsis 13:16, 17.
Ahí se habla de la bestia salvaje,
los gobiernos de este mundo,
que ejercen una gran presión
para que la gente lleve una marca
en la mano o en la frente.
Si no la tienen,
no pueden comprar ni vender.
¿En qué consiste esta persecución?
En amenazar a nuestros hermanos
con problemas económicos
para que dejen de ser neutrales.
Y este es otro método
que Satanás ha usado a menudo.
Hermanos que pierden sus trabajos
porque quieren mantenerse neutrales
o a los que les boicotean sus negocios.
Un ejemplo terrible es cómo trataron
a los hermanos en Malaui.
Los presionaron de muchas maneras
para que compraran
la tarjeta del partido por 25 centavos.
Y, aunque esa tarjeta
a los hermanos les costaría poco,
el costo espiritual era demasiado alto,
y se negaron a comprarla.
El quinto y último tipo de persecución
del que hablaremos
se encuentra en Mateo 5:11.
Jesús dijo:
“Felices ustedes cuando,
por causa de mí,
la gente los insulte,
los persiga y, mintiendo,
diga todo tipo de cosas malas
sobre ustedes”.
¿De qué hablamos?
De mentiras.
Muchas veces mienten sobre nosotros
en los medios, ¿verdad?
La gente mintió sobre Jesús.
Dijeron que estaba endemoniado,
que blasfemaba,
que era un glotón, un borracho.
De los primeros cristianos
también se dijeron mentiras.
Los líderes judíos le dijeron a Pablo,
como vemos en Hechos 28:22:
“Sabemos que en todas partes
se habla en contra de esta secta”.
Se decían muchas mentiras.
Pero con la ayuda del espíritu santo
podemos soportar eso.
Hemos visto cinco tipos de persecución:
que se nos prohíba,
se nos encarcele,
que expulsen a nuestros
niños de la escuela,
problemas económicos para que dejemos
de ser neutrales y las mentiras.
Hay muchas otras formas de persecución.
Pero, sea cual sea
la que nos toque a nosotros,
con el espíritu santo
podremos aguantar sin rendirnos.
Pero una pregunta importante,
¿cómo recibimos la ayuda
del espíritu santo?
De tres maneras.
Vamos a verlas.
En Lucas 11:13,
Jesús dijo: “¡[…] El Padre en el cielo
les dará espíritu santo
a quienes se lo piden!”.
Hay que pedirlo.
La segunda manera es colaborar
con el espíritu santo:
ir a las reuniones, predicar,
leer la Biblia.
Colaborar con el espíritu.
La tercera, Efesios 4:30:
“No estén entristeciendo al espíritu”.
Hacemos todo lo posible por no impedir
que el espíritu santo
fluya en nuestra vida.
Así que lo pedimos,
colaboramos con él
y no lo entristecemos,
no impedimos que fluya.
Entonces, la fuerza
más poderosa del universo,
el espíritu santo,
nos ayudará de cuatro maneras.
¿Y cuáles son?
Jesús habla de tres en Juan 14:26.
El espíritu santo será un “ayudante”.
La segunda manera, nos “enseñará”
y nos “hará recordar”
las cosas que Jesús enseñó.
Así que el espíritu
nos ayudará a recordar.
Recuerden que hará eso.
Oren a Jehová para que el espíritu santo
les recuerde cosas cuando los persigan,
que traiga a su mente
los pensamientos que necesiten.
Y la cuarta manera
en la que los ayudará el espíritu
está en Juan 16:13.
Jesús dijo:
“Los guiará hacia toda la verdad”.
Esas son las cuatro maneras:
el espíritu nos ayuda, nos enseña,
nos recuerda y nos guía.
Si tuvieran que atravesar
un campo de minas,
¿verdad que les gustaría
contar con la ayuda
de un guía experto
que les muestre el camino?
Entonces, ¿qué logramos
con la ayuda del espíritu?
Sea cual sea la persecución,
el Diablo no nos devorará,
su sistema no nos asimilará.
Nunca seremos parte de este mundo.
Y haremos nuestras las palabras
de Jehová del texto de hoy:
“Ni con una fuerza militar
ni con poder”,
sino con el espíritu santo de Jehová,
podremos aguantar la persecución.
durante la persecución.
¿No les parece algo extraordinario?
Día a día todos podemos contar
con la fuerza más poderosa del universo.
En el video musical de este mes,
fijémonos en cómo el espíritu santo
le da fuerzas a un hermano joven
para que no pierda la esperanza
aun en momentos difíciles.
♪♪ Jehová, mi Dios, ayúdame,
no sé qué puedo hacer.
Yo sé que a ti te duele ver
sufrir a quien es fiel.
Te pido fuerzas y valor
a fin de resistir.
Vengarme no es la solución,
te pertenece a ti.
No pierdo la esperanza,
pronto actuarás.
Mantendré la calma,
tú me defenderás.
Las armas que fabriquen
contra mí no triunfarán.
Las rejas no me impedirán
ser fiel a la verdad.
No hay nada que de tu amor
me pueda separar.
El miedo no me vencerá,
mi fe me sostendrá.
No pierdo la esperanza,
pronto actuarás.
Mantendré la calma,
tú me defenderás.
La tormenta pasará
y tu justicia traerás.
Solo queda un poco más.
Sé que me cuidarás,
no me defraudarás.
No pierdo la esperanza,
pronto actuarás.
Mantendré la calma,
tú me defenderás. ♪♪
Encerrado en aquella celda,
el hermano luchaba
contra sentimientos negativos.
Pero su esperanza lo ayudó
a salir de ese lugar oscuro
y a viajar en su imaginación
adonde se sentía fortalecido,
como al Salón del Reino,
las casas de los hermanos
y la predicación.
Esperamos que lo que ha aprendido
en este programa
le dé las fuerzas
para enfrentarse al futuro.
Aprendimos que para no agotarnos
emocionalmente
hay que usar bien las energías,
que son limitadas,
y una de las mejores maneras de usarlas
es ayudando a los demás.
También vimos cómo algunos
disfrutan más de su servicio
cuando adaptan su horario
al de sus estudiantes de la Biblia.
Y, al analizar en profundidad
el libro de Jonás,
aprendimos varias lecciones.
Bueno, la videopostal de este mes
es de Montenegro.
Es muy probable que Montenegro
—el nombre de este país—
haga alusión
a los densos bosques
que cubren
las altas montañas del interior.
Pero, a pesar de su nombre,
este es un país muy colorido
y lleno de vida.
Es una de las joyas
del mar Adriático.
Uno de sus atractivos
es el cañón del río Tara,
que está entre los más profundos
de Europa.
En el lago Scutari, el más grande
de la península de los Balcanes,
hay un área protegida
donde viven
unas 280 especies de aves.
La ciudad de Kotor
recibe a muchos turistas
que vienen a disfrutar de sus paisajes,
pasear por sus callejuelas
y recorrer en bicicleta la carretera
que va serpenteando montaña abajo.
En 1918, el Reino de los Serbios,
Croatas y Eslovenos
se anexionó Montenegro,
y desde entonces ha habido
varias guerras en la zona.
En 1929, esta región pasó a ser
el Reino de Yugoslavia,
que incluía
—además de lo que es hoy Croacia,
Montenegro, Serbia y Eslovenia—
Bosnia-Herzegovina
y Macedonia del Norte.
Después de la Segunda Guerra Mundial,
Yugoslavia se convirtió
en una república socialista
que se disolvió
a finales del siglo veinte.
Finalmente, en el año 2006,
Montenegro se separó de Serbia
y se declaró un país independiente.
Debido a los muchos conflictos
que ha sufrido,
la gente de Montenegro
valora cualidades como la integridad,
la humildad, el espíritu de sacrificio
y el respeto por los demás.
En 1922, un joven serbio
llamado Franz Brand
escuchó por primera vez
las buenas noticias del Reino
en un discurso en Austria.
Pese a que ese discurso
fue interrumpido
por unas personas
que abuchearon al orador,
Franz nunca olvidó lo que escuchó.
Cuando regresó a su hogar,
empezó a estudiar la Biblia
junto con otras personas.
Más adelante
se mudó a Maribor, en Eslovenia.
Allí trabajó de barbero
y les predicaba a sus clientes,
que lo escuchaban en silencio
mientras él los afeitaba.
En esa misma época, Alfred Tuček
—director de una orquesta militar—
recibió una publicación bíblica
de un colega.
En poco tiempo,
Alfred renunció a su trabajo
y llegó a ser
uno de los primeros precursores
de la antigua Yugoslavia.
A principios de los años treinta,
él y otros hermanos
visitaron varias ciudades para enseñar
el “Foto-Drama de la Creación”.
Junto a su esposa, Frida,
Alfred predicó en Croacia,
Macedonia, Montenegro y Serbia
trasladándose en bicicleta y moto.
Hoy, los 432 publicadores de Montenegro
imitan el entusiasmo
de estos primeros publicadores.
Alrededor de un 30 % de ellos
son precursores,
y el número de publicadores
aumentó un 4 % con respecto al 2024.
Igual que los paisajes del país,
la predicación es muy variada.
La congregación Norte de Podgorica,
la capital de Montenegro,
predica en un extenso territorio.
Algunos publicadores
viven a unos 100 kilómetros
(o 60 millas) del Salón del Reino
y tienen que viajar casi dos horas
para llegar a las reuniones.
Una o dos veces al mes,
los publicadores de Podgorica
organizan viajes para predicar
con los hermanos de los pueblos.
Juntos tratan de hablar
con el mayor número
de personas posible.
Algunas mañanas hacen la reunión
para predicar en un parque
y después pasan el día predicando.
Luego se conectan
por videoconferencia a la reunión,
se quedan a dormir
en casa de los hermanos
y al día siguiente regresan a la ciudad.
Las hermosas playas del sur
atraen a muchos turistas.
De hecho, en algunas épocas del año,
el número de turistas
es el doble de la población.
Durante esos meses,
los hermanos se concentran
en la predicación pública
en zonas turísticas;
y el resto del año se centran
en la predicación de casa en casa
y en los negocios.
Gracias al entusiasmo
de los publicadores, en el 2024,
759 personas asistieron
a la Conmemoración.
Los 37 publicadores
de la congregación Herceg Novi
nos envían a todos
sus cariñosos saludos.
Desde la central mundial
de los testigos de Jehová,
esto es JW Broadcasting.