00:00:05
Me llamo Kiara.00:00:07
00:00:08
Y él es mi esposo, Shaan.00:00:11
00:00:18
Nuestro hijo, Akil,
se mudó hace poco00:00:20
00:00:20
a una congregación
donde hacía falta ayuda.00:00:23
00:00:23
Sin él, nuestro hogar
ya no es el mismo.00:00:27
00:00:27
¡Cuánto nos hacía reír!00:00:29
00:00:29
Lo echo mucho de menos.00:00:31
00:00:33
Shaan y yo
apenas conversamos.00:00:37
00:00:39
Creo que...00:00:40
00:00:40
que nos estamos distanciando.00:00:43
00:00:59
Intenté explicarle lo que sentía,00:01:02
00:01:03
pero no llegamos a nada.00:01:05
00:01:23
Desde que Akil se fue,00:01:25
00:01:26
algo no anda bien entre Kiara y yo.00:01:29
00:02:14
Ella siempre está enojada.00:02:16
00:02:16
Quisiera que estuviera más contenta,00:02:20
00:02:20
como cuando Akil estaba en casa.00:02:22
00:02:25
Me cuesta trabajo admitirlo,00:02:28
00:02:29
pero creo
que nos estamos distanciando.00:02:34
00:02:36
Hasta Akil lo ha notado.00:02:38
00:02:38
Bueno, y...
¿les puedo hacer una pregunta?00:02:41
00:02:42
¿Todo bien entre ustedes?00:02:45
00:02:45
Porque noto algo raro.00:02:47
00:02:47
¡Qué va!00:02:48
00:02:48
Estamos de maravilla, ¿verdad?00:02:50
00:02:50
—Sí, estamos bien.
—¡Todo bien, hijo!00:02:51
00:02:51
Ajá.00:02:52
00:02:57
Pero todo era una fachada.00:02:59
00:03:00
Ambos sabíamos la realidad.00:03:02
00:03:05
Por primera vez,00:03:07
00:03:07
hablamos abiertamente
de cómo nos sentíamos.00:03:10
00:03:10
Estaba claro
que, si no hacíamos nada,00:03:13
00:03:13
terminaríamos mal.00:03:14
00:03:17
Debíamos arreglar las cosas,
¡y rápido!00:03:20
00:03:25
Leímos juntos Romanos 12:10:00:03:29
00:03:36
Hablamos de Abrahán y Sara.00:03:39
00:03:39
Ellos no eran perfectos,00:03:41
00:03:42
pero siempre
se tuvieron en alta estima.00:03:46
00:03:46
Se escuchaban el uno al otro00:03:48
00:03:48
y se mostraban honra y cariño.00:03:50
00:03:57
Le dije a Kiara:
“Sé que puedo mejorar”.00:04:01
00:04:01
Y de verdad quería mejorar,00:04:05
00:04:05
porque la amo muchísimo.00:04:08
00:04:09
Yo le dije a Shaan que ambos
teníamos que mejorar.00:04:13
00:04:18
Y eso hicimos.00:04:19
00:05:02
Unos meses después,
ambos empezamos el precursorado.00:05:06
00:05:06
Ya teníamos mucho de qué hablar.00:05:09
00:05:11
He descubierto
muchas cosas lindas de Kiara.00:05:14
00:05:16
Nuestro matrimonio,00:05:17
00:05:17
como el de Abrahán y Sara,
no era perfecto.00:05:20
00:05:21
Y siempre habrá momentos difíciles.00:05:24
00:05:24
Pero esforzarnos
por seguir los principios bíblicos00:05:28
00:05:28
nos ayudó a mantenernos a flote.00:05:30
00:05:31
Hoy estamos más unidos.00:05:35
Cómo fortalecer el matrimonio
-
Cómo fortalecer el matrimonio
Me llamo Kiara.
Y él es mi esposo, Shaan.
Nuestro hijo, Akil,
se mudó hace poco
a una congregación
donde hacía falta ayuda.
Sin él, nuestro hogar
ya no es el mismo.
¡Cuánto nos hacía reír!
Lo echo mucho de menos.
Shaan y yo
apenas conversamos.
Creo que...
que nos estamos distanciando.
Intenté explicarle lo que sentía,
pero no llegamos a nada.
Desde que Akil se fue,
algo no anda bien entre Kiara y yo.
Ella siempre está enojada.
Quisiera que estuviera más contenta,
como cuando Akil estaba en casa.
Me cuesta trabajo admitirlo,
pero creo
que nos estamos distanciando.
Hasta Akil lo ha notado.
Bueno, y...
¿les puedo hacer una pregunta?
¿Todo bien entre ustedes?
Porque noto algo raro.
¡Qué va!
Estamos de maravilla, ¿verdad?
—Sí, estamos bien.
—¡Todo bien, hijo!
Ajá.
Pero todo era una fachada.
Ambos sabíamos la realidad.
Por primera vez,
hablamos abiertamente
de cómo nos sentíamos.
Estaba claro
que, si no hacíamos nada,
terminaríamos mal.
Debíamos arreglar las cosas,
¡y rápido!
Leímos juntos Romanos 12:10:
Hablamos de Abrahán y Sara.
Ellos no eran perfectos,
pero siempre
se tuvieron en alta estima.
Se escuchaban el uno al otro
y se mostraban honra y cariño.
Le dije a Kiara:
“Sé que puedo mejorar”.
Y de verdad quería mejorar,
porque la amo muchísimo.
Yo le dije a Shaan que ambos
teníamos que mejorar.
Y eso hicimos.
Unos meses después,
ambos empezamos el precursorado.
Ya teníamos mucho de qué hablar.
He descubierto
muchas cosas lindas de Kiara.
Nuestro matrimonio,
como el de Abrahán y Sara,
no era perfecto.
Y siempre habrá momentos difíciles.
Pero esforzarnos
por seguir los principios bíblicos
nos ayudó a mantenernos a flote.
Hoy estamos más unidos.
-