JW subtitle extractor

Busquemos las cosas que fortalecen nuestra lealtad

Video Other languages Share text Share link Show times

Ángel, ¿puedes leer Salmo 116:12?
“¿Qué pagaré a Jehová por todos
sus beneficios para conmigo?”.
¿Cómo puede este salmo
darnos valor... ahora?
Elena.
Bien, Jehová siempre
nos cuidó en el pasado.
Confiamos en que lo hará
ahora y en el futuro.
Gracias.
José.
Es verdad, él siempre
nos da cosas buenas.
Pero yo creo que lo importante es
cómo respondemos a esa bondad.
Para algunos hermanos,
estas cosas buenas fueron
una prueba de lealtad.
... antes de proseguir con la reunión,
leeremos una carta.
“A todas las congregaciones:
Queridos hermanos,
si queremos contar con
la bendición de Jehová...”.
Buscaban faltas en lo que
la organización hace o no hace.
“... mientras trabajamos
juntos, hombro a hombro.
Sus hermanos,
Congregación Cristiana...”.
El párrafo 12 da más detalles
del ajuste de
entendimiento de este relato.
Por favor, hermano Pérez,
lea el párrafo 12.
Criticaban las enseñanzas o medidas
con las que no estaban de acuerdo.
Se dieran cuenta o no,
su actitud crítica estaba
debilitando su lealtad y la de otros.
Antes de hacer la pregunta,
¿quién desea leer Salmo 116:12?
Juan, por favor.
Con el tiempo,
dejaron la congregación.
Pero cuanto más agradece mi
familia a Jehová lo que nos da,
más cerca nos sentimos de él.
He aprendido a valorar todo,
todo lo que Jehová
hace por nosotros
y por su organización.
Nos ayudó a llegar hasta aquí,
y nos ayudará a ser leales
durante la gran tribulación.
Te conozco.
Quieres decir algo, ¿verdad?
Bueno. Es que...
No creo que sea nada que yo no sepa.
No es un tema que me guste
hablar con mi hermano menor.
Sin presión, Elena.
Solo cuéntanos si quieres.
Está bien.
Para mí,
la lucha es con mis pensamientos.
―¡De veras!
―Sí.
Pero una amiga me ayudó, me escuchó
y me dijo cómo vencerlos;
siempre se lo agradeceré.
Oraba, pero a veces era tan duro.
No sabía qué hacer.
Lo sé, lo sé.
Seguro que no es fácil.
¿Voy a dejar de sentirme así?
No te atormentes pensando eso.
Centrémonos en cómo
controlar la situación.
―¿Controlarla?
―Ajá.
La Biblia nos dice
que pidamos autodominio a Dios
para controlar nuestros actos,
pero ¿sabes? también para
controlar los pensamientos.
―Nunca lo había visto así.
―Ajá.
Hay textos que lo dicen.
¿Leemos uno juntas?
Sí. Me gustaría.
Es 2 Corintios 10:5.
Este texto te va a gustar,
capítulo 10:5.
¿Crees que puedes leerlo?
Sí.
“Porque estamos
derrumbando razonamientos
y toda cosa encumbrada
que se levanta contra
el conocimiento de Dios;
y ponemos bajo cautiverio
todo pensamiento
para hacerlo obediente al Cristo”.
Karen me explicó lo que significaba
poner bajo cautiverio
mis pensamientos negativos
para hacerlos obedientes al Cristo.
Tenía que identificar cuáles
eran esos pensamientos,
todos ellos, y anotarlos.
Investigar lo que Jehová
piensa de cada uno de ellos
y luego elegir textos
bíblicos que pudiera recordar
cuando alguno de esos
pensamientos volviera.
Siempre tenía la lista a mano.
El proceso fue lento,
pero con la ayuda
de Jehová y de Karen,
aprendí a controlar
los pensamientos negativos.
Gracias por animarte a contarlo.
Bueno,
escuchar lo que los demás
han contado sobre la lealtad
me recordó que debo
esforzarme por ser leal.
Pero, Elena, ¿por qué dices que
fue una prueba de lealtad?
Un texto que memoricé
fue 1 Corintios 9:25, dice:
“Todo hombre que toma
parte en una competencia
ejerce autodominio
en todas las cosas”.
Si Jehová dice
que debo tener autodominio
en todas las cosas,
hasta en lo que pienso,
soy leal a él si lo hago.
Elena, te felicito por lo que hiciste
y por reconocer la importancia de...
Hola.
―¡Nelly!
―Hola.
―¡Nelly!
―Hola.
Me alegro de que estén bien.
Las cosas están peor.
Luis, ¿pudiste visitar
todos los otros grupos?
Sí, hermano Sanz.
Tomé nota de todos.
Gracias.
¿Han visitado los grupos,
con lo que está pasando fuera?
Sí, ha habido momentos peligrosos,
pero vamos a seguir
visitándolos mientras podamos.
Los hermanos valoran el sacrificio
que haces al visitarlos;
y el tuyo, Nelly, por apoyar a Luis.
¿Están todos bien?
Todos están bien.
Adaptándose a tener poco...
algunos, por primera vez.
Ustedes son un ejemplo
de llevar una vida sencilla.
Gracias.
Aunque... no siempre fue así.
¿Qué quieres decir?
Bien, un día, vimos el video
¡Llevamos una vida sencilla!,
y nos ayudó mucho
a analizar la nuestra.
Éramos precursores,
pero llevábamos una
vida bastante cómoda.
Empezamos a pensar...
Nuestro amor por Jehová ya nos
había motivado a ser precursores,
pero ¿podíamos dar otro paso más?
Tras meditar y orar sobre el tema,
lo vimos claro.
Vendimos la casa,
buscamos un pequeño
apartamento en el territorio...,
nos llevó algún tiempo adaptarnos,
pero el efecto que tuvo en nuestra
relación con Jehová fue enorme.
Ya nada nos ataba...
Fuimos a la Escuela para
Evangelizadores del Reino,
y luego fue cuando nos conocieron.
Recuerdo que todas sus cosas
cabían en un carro y un remolque.
Sí.
¿Cuánto más seguiremos así?
Luis, por favor, haz otra oración.
Después podemos leer
más textos que nos animen.
¿Ves algo?
¿Ves a algún Testigo?
¿Dónde se metieron?
El Salmo 27 nos ayudará:
“Jehová es mi luz y mi salvación.
¿De quién he de temer?
Jehová es la plaza
fuerte de mi vida.
¿De quién he de sentir pavor?
Cuando los malhechores se acercaron
contra mí para comer mi carne,
ellos, [...] mis adversarios y mis
enemigos [...] tropezaron y cayeron.
Aunque arme tienda
contra mí un campamento,
mi corazón no temerá.
Aunque contra mí se levante guerra,
aun entonces estaré confiando. [...]
¡Si no hubiera tenido
fe en ver la bondad
de Jehová en
la tierra de los vivos...!
Espera en Jehová;
sé animoso,
y sea fuerte tu corazón.
Sí, espera en Jehová”.
Gracias, hermano Sanz.
Ese salmo fortalece la fe.
Es verdad.
El versículo 13 nos
hace preguntarnos
dónde estaríamos
si no tuviéramos fe.
Creo que todos
deberíamos pensar en eso.
¡Es muy cierto!
Sin fe no estaríamos aquí.
Todos nosotros y nuestros hermanos,
donde quiera que
estén en este momento,
estamos felices de haber fortalecido
nuestra fe en
las promesas de Jehová.
Hemos vencido la tentación
de servir a Dios a medias,
por una fecha
o por motivos egoístas.
No somos cristianos
por simple rutina,
nuestra fe es real.
Es sincera.
Pablo la llamó “fe sin hipocresía”.
Ver que la fe de ustedes
es así me conmueve.
Al estudiar la Biblia,
comprendieron lo que
Él pide y promete.
Por eso hoy, su fe es fuerte.
Meditaron en cómo los ha
tratado Jehová siempre,
y eso los ha fortalecido
para ser leales bajo prueba.
Su fe los ha traído aquí porque
son siervos leales de Jehová,
confían en el Salmo 97:10
que dice que
“Él está guardando las almas
de los que le son leales”.
¿Dónde están?
¡Revisen el sótano!
¡Esa puerta!