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Hermanus van Selm: Jehová garantiza que sus promesas se cumplirán (Apoc. 21:4-6)

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El texto de hoy
habla de las bendiciones de Dios
que disfrutarán los que vivan
en la Tierra hecha un paraíso.
Ahora contestaremos dos preguntas:
¿cuáles son las bendiciones
que Dios promete?
y ¿por qué podemos estar seguros
de que las cumplirá?
Primero, ¿qué es lo que prometió Jehová?
Encontramos la respuesta
en el texto que se cita
al final del comentario
de La Atalaya de hoy.
Este es un texto
muy especial para nosotros.
Es Apocalipsis 21:4.
Allí dice:
“Y les secará toda lágrima de sus ojos,
y la muerte ya no existirá,
ni habrá más tristeza ni llanto ni dolor.
Las cosas anteriores han desaparecido”.
Cuando les leemos esta preciosa promesa
a las personas que nos encontramos
en la predicación,
a menudo nos contestan:
“Eso es demasiado bueno para ser cierto”.
Claro, cuando Jehová inspiró a Juan
para que escribiera acerca
de la vida en el Paraíso,
nuestro Dios sabía que hoy en día
usaríamos esas palabras
en la obra de predicar.
Pero Jehová también sabía
que muchos pensarían
que esta promesa es difícil de creer.
Y eso nos lleva a la siguiente pregunta,
¿por qué podemos estar
totalmente seguros
de que todo esto se cumplirá?
Bueno, Jehová no solo
nos dio una promesa;
también nos dio las razones
para que podamos confiar en ella.
Nosotros podemos utilizarlas
para ayudar a las personas
a creer en esta promesa.
¿Cuáles son estas razones?
Las encontramos en el mismo capítulo,
en los versículos 5 y 6.
Allí dice:
“El que estaba sentado en el trono dijo:
‘¡Mira! Estoy haciendo nuevas
todas las cosas’.
También dijo:
‘Escribe estas palabras,
porque son fieles y verdaderas’.
Y me dijo:
‘¡Ya se han hecho realidad!
Yo soy el Alfa y el Omega,
el principio y el fin’”.
¿Por qué fortalecen estos versículos
nuestra fe en las promesas de Dios?
Al comentar los versículos 5 y 6,
el libro Apocalipsis dijo lo siguiente:
“Es como si Jehová mismo estuviera
firmando para la humanidad fiel
una garantía, o un título de propiedad”.
Así que la promesa de Dios
está en el versículo 4.
Y en el versículo 5
tenemos la firma de Jehová,
por así decirlo,
una garantía de que se cumplirá.
Ahora veamos con más detalle
lo que dice el versículo 5.
Empieza con esta introducción:
¿Y por qué es especial esta frase?
Porque es una
de las tres veces donde Jehová
habla directamente en las visiones
que registró el apóstol Juan
en todo el libro de Apocalipsis.
El hecho de que quien da la garantía
no sea un ángel poderoso
ni Jesús una vez resucitado,
sino el propio Jehová
destaca que lo que dice
a continuación es confiable.
¿Y por qué?
Pensemos en el siguiente ejemplo.
Cuando se tiene que dar
un anuncio importante,
ya sea en Betel
o en la congregación,
puede que se elija
a un anciano muy respetado
por la familia Betel
o por la congregación
para dar ese anuncio.
¿Por qué?
Porque la buena reputación
del hermano que ha sido seleccionado
le da todavía más credibilidad
al anuncio que está presentando.
De manera parecida,
la reputación de Jehová,
que es el Dios “que no puede mentir”,
garantiza que lo que leemos
en el versículo 5
es totalmente confiable.
¿Cuál es la primera parte
de esta garantía?
Jehová afirmó:
Fíjense en que dice “Estoy haciendo”.
Como Jehová está hablando
acerca del futuro,
¿por qué no dijo “Haré”?
Bueno, porque Jehová está tan seguro
de que esa promesa se hará realidad
que habla sobre las cosas
que ocurrirán en el futuro
como si de hecho ya estuvieran pasando.
Por eso dijo “Estoy haciendo”,
y no dijo “Haré”.
Ahora fijémonos
en la siguiente parte de la afirmación,
“haciendo nuevas todas las cosas”.
En el capítulo 21 de Apocalipsis,
la frase “haciendo nuevas
todas las cosas”
nos hace pensar
en dos acciones de Jehová.
Podríamos decir que son:
la primera, reemplazar,
y la segunda, restaurar.
El versículo 1 habla de reemplazar:
“El cielo anterior y la tierra anterior
habían desaparecido”.
Aquí Jehová hará un barrido completo.
Dios reemplazará
el cielo y la tierra actuales
con “un nuevo cielo
y una nueva tierra”,
es decir, un nuevo gobierno
y una nueva sociedad humana.
Sin embargo, en el versículo 5,
al referirse al Paraíso,
Jehová aquí no está
hablando de reemplazar,
sino de restaurar.
Un comentario bíblico
menciona la idea de que Dios
no dice que hará cosas nuevas,
todo nuevo,
sino que hará nuevas todas las cosas.
Así que Jehová hará que todas las cosas
que existen queden nuevas
al hacer que vuelvan a ser perfectas.
¿Cuál es la siguiente parte
de la garantía?
Fijémonos en el final del versículo 5:
Lo que Dios le manda hacer a Juan
se resume en una palabra: “escribe”.
Jehová también le dijo la razón
por la que tenía que escribirlas:
“Porque son fieles y verdaderas”.
Así es, podemos estar seguros
de que las palabras de Dios
son exactas y confiables.
Y hoy en día estamos agradecidos
de que Juan hiciera caso
porque, gracias a eso,
podemos leer y estudiar
el libro de Apocalipsis.
Veamos la siguiente parte de la garantía.
Fijémonos en esta frase del versículo 6:
Es una frase interesante.
Jehová le hablaba a Juan
como si todas las cosas
que le había mencionado en el versículo 4
ya hubieran ocurrido.
Y con razón,
porque nada puede impedir
que Jehová cumpla su propósito.
Esa misma idea
también se menciona
en la siguiente parte de esta garantía:
Como ya dijimos antes,
Jehová habló tres veces
en las visiones que recibió Juan.
Encontramos esas ocasiones
en Apocalipsis 1:8,
21:5
y 22:13.
Y es interesante que, en cada una
de estas tres ocasiones,
Jehová hace la siguiente afirmación:
“Yo soy el Alfa y el Omega”.
Alfa es la primera letra del alfabeto
—del alfabeto griego—
y omega es la última.
¿Por qué se llama Jehová
a sí mismo de esa manera?
Bueno, alfa comienza el alfabeto;
y omega es la letra que lo termina.
De manera parecida,
cuando Jehová empieza algo,
lo lleva a cabo
hasta que lo termina con éxito.
Por ejemplo, al principio,
en el jardín de Edén,
Jehová no dijo simplemente que llenaría
la Tierra con seres humanos perfectos,
sino que quería que los descendientes
perfectos de Adán y Eva
la llenaran
y la convirtieran en un paraíso.
En aquel momento,
fue como si Jehová dijera “Alfa”.
Además, como dice Génesis 2:3,
al final del día de descanso de Dios,
el propósito de Jehová
para la Tierra y para la humanidad
se hará realidad.
Para el final del Milenio,
los descendientes perfectos
de Adán y Eva
vivirán en la Tierra hecha un paraíso
tal como Jehová había dicho.
En ese momento,
será como si Jehová dijera “Omega”.
Entonces, como conclusión,
¿qué les podemos decir
a las personas que tengan dudas
sobre si la promesa
de un paraíso se cumplirá?
Podemos explicarles
los tres aspectos de esta garantía.
El primero: que el propio Jehová
hizo la promesa.
Él quiere cumplirla
y tiene la sabiduría para lograrlo.
El segundo:
que Jehová está tan seguro
de que su promesa se cumplirá
que habla de ella
como si ya hubiera ocurrido.
Y el tercero:
que, cuando Jehová comienza algo,
lo lleva a cabo hasta terminarlo.
Y recordemos: cada vez que hablemos
con alguien en la predicación
sobre la garantía que Dios da,
fortaleceremos nuestra propia confianza
en las promesas de Jehová.
Por eso, si después de leerle a alguien
la animadora promesa de Apocalipsis 21:4,
la persona nos dice:
“Eso es demasiado bueno para ser cierto”,
¿qué podríamos hacer?
Leer los versículos 5 y 6
y mostrar que Jehová garantiza
que cumplirá su promesa
poniendo su propia firma.