00:00:04
Crecí en un pueblo pequeño
y tuve una infancia feliz.00:00:08
00:00:10
Mis padres me enseñaron00:00:11
00:00:11
a amar a Dios
y a respetar la Biblia.00:00:14
00:00:15
Íbamos con regularidad a la iglesia.00:00:17
00:00:17
Yo estudiaba
en una escuela privada00:00:19
00:00:20
y me daban clases de la Biblia00:00:22
00:00:22
todos los días.00:00:24
00:00:25
Pero, a pesar de todo esto,00:00:27
00:00:27
en realidad sentía
que me faltaba algo.00:00:30
00:00:30
Cuando tenía 15 años,00:00:32
00:00:32
mi vida cambió
de la noche a la mañana:00:00:35
00:00:36
estaba jugando,
subido en un árbol,00:00:38
00:00:39
cuando una rama se rompió;00:00:41
00:00:41
me caí al suelo00:00:43
00:00:43
y quedé paralítico.00:00:44
00:00:45
Yo era un chico activo
que podía correr,00:00:47
00:00:48
pero ahí todo cambió:00:00:50
00:00:50
me quedé paralítico
del cuello hacia abajo.00:00:52
00:00:52
No podía sentir nada.00:00:54
00:00:55
A los 18 años,00:00:56
00:00:56
ya había desarrollado
suficiente fuerza en los brazos00:01:00
00:01:00
como para volver
a ser independiente.00:01:02
00:01:05
En ese tiempo estudiaba
en la universidad00:01:07
00:01:07
y vivía allí mismo.00:01:08
00:01:09
Pero entonces mi vida
volvió a cambiar radicalmente.00:01:13
00:01:14
Allí los estudiantes
consumían drogas, alcohol00:01:17
00:01:17
y llevaban una vida inmoral,00:01:19
00:01:20
así que yo empecé
a vivir como ellos.00:01:22
00:01:23
Sin embargo,
todas las noches00:01:25
00:01:25
seguía leyendo la Biblia,00:01:27
00:01:27
porque estaba convencido
de que Dios existe.00:01:29
00:01:30
Pero, cuando oraba
antes de dormir,00:01:34
00:01:34
estaba seguro00:01:35
00:01:35
de que acabaría yéndome00:01:36
00:01:36
a ese infierno00:01:37
00:01:37
del que me habían hablado
cuando era niño.00:01:39
00:01:43
Durante ese tiempo, conocí
a una muchacha llamada Julie,00:01:47
00:01:47
y nos casamos poco después.00:01:49
00:01:50
Ella tenía el mismo estilo
de vida hippie que yo.00:01:53
00:01:54
Pero, para que nuestro matrimonio durara,00:01:56
00:01:57
sabíamos que era
necesario alejarnos00:01:58
00:01:58
de las malas influencias.00:02:00
00:02:00
Estábamos buscando a Dios,00:02:02
00:02:02
porque queríamos que fuera
parte de nuestra vida.00:02:05
00:02:05
Un día estaba solo
en un parque.00:02:08
00:02:08
Había un lago ahí delante
y una montaña al fondo...,00:02:11
00:02:11
era muy hermoso.00:02:12
00:02:15
En ese momento
le oré a Dios.00:02:17
00:02:18
Le dije que queríamos servirle00:02:20
00:02:20
pero que no sabíamos
cómo hacerlo.00:02:22
00:02:23
Unos 10 minutos después,00:02:25
00:02:25
un hombre se me acercó00:02:27
00:02:27
y comenzó a hablarme
sobre un paraíso en la Tierra.00:02:30
00:02:30
Todo lo que decía
era muy razonable.00:02:33
00:02:33
De hecho, yo ya lo había leído.00:02:35
00:02:35
Lo que más me llamó la atención00:02:37
00:02:37
fue lo que dijo
sobre el infierno.00:02:39
00:02:39
Fue tan claro y tan lógico...00:02:42
00:02:42
¡Lo entendí todo!00:02:43
00:02:44
Nos invitó a ir a una reunión00:02:46
00:02:46
al día siguiente,00:02:47
00:02:48
así que decidimos ir
al Salón del Reino.00:02:50
00:02:52
Mi esposa y yo
jamás olvidaremos00:02:54
00:02:54
aquella primera reunión,00:02:55
00:02:55
hace 37 años.00:02:57
00:02:58
Yo fui con el cabello largo
y los pantalones rotos;00:03:02
00:03:02
creo que ni siquiera
llevaba zapatos ese día.00:03:05
00:03:06
Mientras estábamos
allí sentados,00:03:08
00:03:08
pensaba en lo desagradables
que debíamos de parecerle00:03:12
00:03:12
al hermano mayor00:03:12
00:03:12
que estaba discursando
en la plataforma.00:03:15
00:03:16
Pero, para nuestra sorpresa,
en cuanto terminó la reunión,00:03:19
00:03:19
él vino a saludarnos00:03:21
00:03:21
y ¡nos invitó a pasar un rato00:03:22
00:03:22
con su familia!00:03:23
00:03:25
Aunque no recordamos nada
de lo que dijeron en la reunión,00:03:28
00:03:28
nunca olvidaremos
cómo nos saludaron.00:03:30
00:03:31
De inmediato
empezamos a asistir00:03:33
00:03:33
a todas las reuniones00:03:35
00:03:35
y tomamos un curso bíblico00:03:37
00:03:37
con el hermano
que había conocido00:03:38
00:03:38
en el parque.00:03:39
00:03:40
Los cambios en nuestra vida00:03:42
00:03:42
no ocurrieron00:03:42
00:03:42
de la noche a la mañana,00:03:44
00:03:44
pero los hermanos fueron
muy amables y pacientes00:03:47
00:03:47
con nosotros.00:03:48
00:03:48
Ahora teníamos
un objetivo en la vida,00:03:51
00:03:51
y el vacío que yo había
sentido por años00:03:53
00:03:53
desapareció.00:03:54
00:03:56
Dejamos atrás aquella vida
centrada en nosotros mismos.00:04:00
00:04:00
Y es que ahora
teníamos a Jehová,00:04:02
00:04:02
a los hermanos
y el ministerio.00:04:04
00:04:05
Al final,00:04:06
00:04:06
nos dedicamos a Jehová
y nos bautizamos.00:04:09
¡Nunca olvidaremos cómo nos saludaron!
-
¡Nunca olvidaremos cómo nos saludaron!
Crecí en un pueblo pequeño
y tuve una infancia feliz.
Mis padres me enseñaron
a amar a Dios
y a respetar la Biblia.
Íbamos con regularidad a la iglesia.
Yo estudiaba
en una escuela privada
y me daban clases de la Biblia
todos los días.
Pero, a pesar de todo esto,
en realidad sentía
que me faltaba algo.
Cuando tenía 15 años,
mi vida cambió
de la noche a la mañana:
estaba jugando,
subido en un árbol,
cuando una rama se rompió;
me caí al suelo
y quedé paralítico.
Yo era un chico activo
que podía correr,
pero ahí todo cambió:
me quedé paralítico
del cuello hacia abajo.
No podía sentir nada.
A los 18 años,
ya había desarrollado
suficiente fuerza en los brazos
como para volver
a ser independiente.
En ese tiempo estudiaba
en la universidad
y vivía allí mismo.
Pero entonces mi vida
volvió a cambiar radicalmente.
Allí los estudiantes
consumían drogas, alcohol
y llevaban una vida inmoral,
así que yo empecé
a vivir como ellos.
Sin embargo,
todas las noches
seguía leyendo la Biblia,
porque estaba convencido
de que Dios existe.
Pero, cuando oraba
antes de dormir,
estaba seguro
de que acabaría yéndome
a ese infierno
del que me habían hablado
cuando era niño.
Durante ese tiempo, conocí
a una muchacha llamada Julie,
y nos casamos poco después.
Ella tenía el mismo estilo
de vida <i>hippie</i> que yo.
Pero, para que nuestro matrimonio durara,
sabíamos que era
necesario alejarnos
de las malas influencias.
Estábamos buscando a Dios,
porque queríamos que fuera
parte de nuestra vida.
Un día estaba solo
en un parque.
Había un lago ahí delante
y una montaña al fondo...,
era muy hermoso.
En ese momento
le oré a Dios.
Le dije que queríamos servirle
pero que no sabíamos
cómo hacerlo.
Unos 10 minutos después,
un hombre se me acercó
y comenzó a hablarme
sobre un paraíso en la Tierra.
Todo lo que decía
era muy razonable.
De hecho, yo ya lo había leído.
Lo que más me llamó la atención
fue lo que dijo
sobre el infierno.
Fue tan claro y tan lógico...
¡Lo entendí todo!
Nos invitó a ir a una reunión
al día siguiente,
así que decidimos ir
al Salón del Reino.
Mi esposa y yo
jamás olvidaremos
aquella primera reunión,
hace 37 años.
Yo fui con el cabello largo
y los pantalones rotos;
creo que ni siquiera
llevaba zapatos ese día.
Mientras estábamos
allí sentados,
pensaba en lo desagradables
que debíamos de parecerle
al hermano mayor
que estaba discursando
en la plataforma.
Pero, para nuestra sorpresa,
en cuanto terminó la reunión,
él vino a saludarnos
y ¡nos invitó a pasar un rato
con su familia!
Aunque no recordamos nada
de lo que dijeron en la reunión,
nunca olvidaremos
cómo nos saludaron.
De inmediato
empezamos a asistir
a todas las reuniones
y tomamos un curso bíblico
con el hermano
que había conocido
en el parque.
Los cambios en nuestra vida
no ocurrieron
de la noche a la mañana,
pero los hermanos fueron
muy amables y pacientes
con nosotros.
Ahora teníamos
un objetivo en la vida,
y el vacío que yo había
sentido por años
desapareció.
Dejamos atrás aquella vida
centrada en nosotros mismos.
Y es que ahora
teníamos a Jehová,
a los hermanos
y el ministerio.
Al final,
nos dedicamos a Jehová
y nos bautizamos.
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