00:00:11
Por años en Sudáfrica
el racismo fue legal.00:00:14
00:00:14
Luego esa ley cambió,00:00:16
00:00:16
pero eso no significa00:00:18
00:00:18
que lo que hay dentro del corazón
de la gente haya cambiado.00:00:22
00:00:22
Veía que la gente
seguía teniendo prejuicios00:00:26
00:00:26
y opiniones sobre mi aspecto,00:00:29
00:00:29
mi manera de hablar o dónde vivir;00:00:31
00:00:31
no me sentía aceptada
en ningún sitio.00:00:35
00:00:35
Me di cuenta de que a nadie le importaba
lo que necesitaba la gente.00:00:40
00:00:40
Sus condiciones de vida eran malas.00:00:42
00:00:42
Por ejemplo,
algunos tenían agua y algunos no.00:00:46
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Yo quería ayudar a la gente.00:00:48
00:00:48
Algunos partidos políticos
empezaron a decir00:00:52
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que ellos podrían cambiar la situación.00:00:54
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Pero, por dentro,00:00:56
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aunque yo no le decía nada a nadie,00:01:00
00:01:00
poco a poco empecé a apoyarlos.00:01:02
00:01:02
Las protestas son muy potentes.00:01:04
00:01:04
Toda esa energía te sacude por dentro00:01:07
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—gente de distintas razas,
distintas culturas, chicos, chicas…—,00:01:14
00:01:14
todos juntos luchando
por la igualdad de los demás.00:01:17
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Yo también quería
ser parte del cambio.00:01:21
00:01:26
Cuando empezó la pandemia,00:01:28
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ya no podía salir tanto,00:01:30
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así que veía mucha televisión.00:01:32
00:01:32
Y en la tele veía
lo mismo que cuando predicaba:00:01:36
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la forma en la que se trataba
a las mujeres,00:01:39
00:01:40
a los niños, a los mayores00:01:42
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y a los inmigrantes en el país.00:01:44
00:01:44
Y empecé a sentir
que tenía que hacer algo.00:01:47
00:01:47
Pues en mi escuela hubo una protesta.00:01:50
00:01:50
Claro, como soy testigo de Jehová,
sabía que no podía protestar,00:01:54
00:01:54
pero eso me frustraba un poco.00:01:57
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Además, me sentía mal
por no hacer nada,00:01:59
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como si solo estuviera mirando.00:02:02
00:02:02
Parecía que no me importaba.00:02:04
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Y no quería que los demás
pensaran eso, que no me importaba.00:02:07
00:02:07
Mis padres se dieron cuenta00:02:09
00:02:09
de que estaba muy preocupado
por esas cosas.00:02:12
00:02:12
Y a veces yo no entendía
por qué se trataba así a la gente.00:02:16
00:02:16
Pero ellos hicieron muchas cosas
para ayudarme:00:02:19
00:02:19
buscaron videos de JW Broadcasting®,00:02:22
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y también hablamos
de esos temas00:02:24
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durante la adoración en familia.00:02:26
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La asamblea regional del 2019,
la de “El amor nunca falla”,00:02:31
00:02:31
fue mi favorita.00:02:32
00:02:32
El discurso que más me impresionó00:02:34
00:02:34
hablaba de que el amor “todo lo cree”.00:02:36
00:02:36
Si de verdad amamos
a nuestros hermanos,00:02:39
00:02:38
entonces creemos que nos tratan
con las mejores intenciones00:02:42
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a nosotros y a los demás.00:02:43
00:02:43
Y ahí supe que tenía que cambiar:00:02:45
00:02:45
era demasiado negativa y crítica.00:02:47
00:02:47
Ahora tengo amigos increíbles
de distintas culturas.00:02:53
00:02:53
Siento que los hermanos
me quieren mucho00:02:57
00:02:57
y también a los demás.00:02:58
00:02:58
Me encanta recibir
y demostrar ese amor.00:03:01
00:03:01
Me puse a pensar00:03:02
00:03:02
en el texto de Jeremías 10:23,
donde dice00:03:07
00:03:07
“al hombre […] ni siquiera
le corresponde dirigir sus pasos”.00:03:10
00:03:10
Este texto me hizo darme cuenta00:03:12
00:03:12
de que la gente
no podrá cambiar el mundo.00:03:15
00:03:16
No han podido hacerlo en el pasado00:03:18
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y siguen sin poder lograr
que cambien las cosas.00:03:21
00:03:21
Demostrar que los apoyo,00:03:23
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sea protestando
o en las redes sociales,00:03:27
00:03:27
sería como ponerme a pintar un barco
que se está hundiendo.00:03:31
00:03:31
No tendría sentido,00:03:32
00:03:32
porque es este mundo
lo que se está hundiendo.00:03:35
00:03:40
Ya no siento
que no estoy haciendo nada00:03:43
00:03:43
o que solo estoy mirando.00:03:46
00:03:46
En vez de sentirme frustrada00:03:48
00:03:48
porque no va a haber cambios00:03:50
00:03:50
o en vez de sentir
que no hay esperanza,00:03:53
00:03:53
ayudo a la gente enseñándole
la esperanza de la Biblia.00:03:56
00:03:56
Ahora ya no me centro tanto00:03:58
00:03:58
en lo que muestra la televisión00:04:00
00:04:00
sobre las injusticias
que sufre la gente,00:04:03
00:04:04
sino que me dedico
a predicar a tiempo completo00:04:08
00:04:08
como voluntario.00:04:09
00:04:09
Ayudo a la gente a conocer a Jehová,00:04:12
00:04:12
a conocer la verdad00:04:14
00:04:14
y a saber lo que Jehová
hará por ellos en el futuro.00:04:17
00:04:17
Estudiando la Biblia con mi papá,00:04:19
00:04:19
vimos las profecías
y su cumplimiento.00:04:21
00:04:21
Y me di cuenta de que todo
lo que Jehová promete00:04:27
00:04:26
lo cumple al 100%.00:04:29
00:04:29
Así que todo lo que ha
prometido para el futuro00:04:33
00:04:33
él también lo va a cumplir.00:04:35
00:04:35
El pueblo de Jehová
se demuestra amor.00:04:37
00:04:38
Todos se ayudan en momentos difíciles,00:04:40
00:04:41
aunque hablen distintos idiomas,00:04:43
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vengan de distintos lugares00:04:46
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y hasta de otros países.00:04:48
00:04:49
Eso me convence de que en el futuro,00:04:51
00:04:51
bajo el Reino de Dios,00:04:53
00:04:53
todo el mundo se demostrará
ese mismo amor:00:04:56
00:04:56
amor de verdad.00:04:58
Razones para tener fe: El amor vence a las injusticias
-
Razones para tener fe: El amor vence a las injusticias
Por años en Sudáfrica
el racismo fue legal.
Luego esa ley cambió,
pero eso no significa
que lo que hay dentro del corazón
de la gente haya cambiado.
Veía que la gente
seguía teniendo prejuicios
y opiniones sobre mi aspecto,
mi manera de hablar o dónde vivir;
no me sentía aceptada
en ningún sitio.
Me di cuenta de que a nadie le importaba
lo que necesitaba la gente.
Sus condiciones de vida eran malas.
Por ejemplo,
algunos tenían agua y algunos no.
Yo quería ayudar a la gente.
Algunos partidos políticos
empezaron a decir
que ellos podrían cambiar la situación.
Pero, por dentro,
aunque yo no le decía nada a nadie,
poco a poco empecé a apoyarlos.
Las protestas son muy potentes.
Toda esa energía te sacude por dentro
—gente de distintas razas,
distintas culturas, chicos, chicas…—,
todos juntos luchando
por la igualdad de los demás.
Yo también quería
ser parte del cambio.
Cuando empezó la pandemia,
ya no podía salir tanto,
así que veía mucha televisión.
Y en la tele veía
lo mismo que cuando predicaba:
la forma en la que se trataba
a las mujeres,
a los niños, a los mayores
y a los inmigrantes en el país.
Y empecé a sentir
que tenía que hacer algo.
Pues en mi escuela hubo una protesta.
Claro, como soy testigo de Jehová,
sabía que no podía protestar,
pero eso me frustraba un poco.
Además, me sentía mal
por no hacer nada,
como si solo estuviera mirando.
Parecía que no me importaba.
Y no quería que los demás
pensaran eso, que no me importaba.
Mis padres se dieron cuenta
de que estaba muy preocupado
por esas cosas.
Y a veces yo no entendía
por qué se trataba así a la gente.
Pero ellos hicieron muchas cosas
para ayudarme:
buscaron videos de JW Broadcasting®,
y también hablamos
de esos temas
durante la adoración en familia.
La asamblea regional del 2019,
la de “El amor nunca falla”,
fue mi favorita.
El discurso que más me impresionó
hablaba de que el amor “todo lo cree”.
Si de verdad amamos
a nuestros hermanos,
entonces creemos que nos tratan
con las mejores intenciones
a nosotros y a los demás.
Y ahí supe que tenía que cambiar:
era demasiado negativa y crítica.
Ahora tengo amigos increíbles
de distintas culturas.
Siento que los hermanos
me quieren mucho
y también a los demás.
Me encanta recibir
y demostrar ese amor.
Me puse a pensar
en el texto de Jeremías 10:23,
donde dice
“al hombre […] ni siquiera
le corresponde dirigir sus pasos”.
Este texto me hizo darme cuenta
de que la gente
no podrá cambiar el mundo.
No han podido hacerlo en el pasado
y siguen sin poder lograr
que cambien las cosas.
Demostrar que los apoyo,
sea protestando
o en las redes sociales,
sería como ponerme a pintar un barco
que se está hundiendo.
No tendría sentido,
porque es este mundo
lo que se está hundiendo.
Ya no siento
que no estoy haciendo nada
o que solo estoy mirando.
En vez de sentirme frustrada
porque no va a haber cambios
o en vez de sentir
que no hay esperanza,
ayudo a la gente enseñándole
la esperanza de la Biblia.
Ahora ya no me centro tanto
en lo que muestra la televisión
sobre las injusticias
que sufre la gente,
sino que me dedico
a predicar a tiempo completo
como voluntario.
Ayudo a la gente a conocer a Jehová,
a conocer la verdad
y a saber lo que Jehová
hará por ellos en el futuro.
Estudiando la Biblia con mi papá,
vimos las profecías
y su cumplimiento.
Y me di cuenta de que todo
lo que Jehová promete
lo cumple al 100%.
Así que todo lo que ha
prometido para el futuro
él también lo va a cumplir.
El pueblo de Jehová
se demuestra amor.
Todos se ayudan en momentos difíciles,
aunque hablen distintos idiomas,
vengan de distintos lugares
y hasta de otros países.
Eso me convence de que en el futuro,
bajo el Reino de Dios,
todo el mundo se demostrará
ese mismo amor:
amor de verdad.
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