00:00:11
Cuando iba a la escuela00:00:13
00:00:13
era muy común
que mis compañeros pensaran00:00:15
00:00:15
que uno debería aceptar00:00:16
00:00:16
el estilo de vida
de las demás personas,00:00:19
00:00:19
sea cual sea su elección.00:00:20
00:00:20
Los maestros nos animaban00:00:22
00:00:22
a apoyar a quienes tenían
distinta orientación sexual.00:00:25
00:00:28
Cuando estaba
en mi último año de secundaria,00:00:31
00:00:31
llegó un nuevo profesor.00:00:32
00:00:32
Él era diferente.00:00:34
00:00:33
Venía de la capital,00:00:35
00:00:35
y yo vivía en un lugar pequeño.00:00:37
00:00:40
Ese nuevo profesor00:00:41
00:00:41
había estado por muchos años
en una universidad00:00:44
00:00:44
y no creía en Dios.00:00:45
00:00:45
En las redes sociales00:00:47
00:00:47
era muy común
encontrar opiniones extremas00:00:50
00:00:50
acerca de los diferentes
estilos de vida.00:00:52
00:00:52
A menudo veía comentarios
de personas que atacan a otras00:00:56
00:00:56
por el estilo de vida que llevan.00:00:58
00:01:00
El profesor tenía
una personalidad muy diferente.00:01:03
00:01:03
Parecía que le gustaba atacar
a los estudiantes y ponerlos incómodos.00:01:07
00:01:07
En clase hacía preguntas difíciles
acerca de temas polémicos.00:01:11
00:01:11
A veces hasta llegó
a decirnos a la clase cosas como00:01:14
00:01:14
“La gente de aquí
no es apta para aprender”.00:01:17
00:01:17
Por supuesto, los estudiantes
no reaccionaron muy bien.00:01:20
00:01:20
Muchos rehusaban ir a sus clases,00:01:21
00:01:21
y los que sí iban
no le hablaban durante la clase.00:01:25
00:01:26
Recuerdo que incluso decían:00:01:28
00:01:28
“Yo no le voy a hablar a ese ateo”.00:01:30
00:01:30
Recuerdo que algunos compañeros
de escuela me decían:00:01:33
00:01:33
“¿Y no que los testigos de Jehová
odian a los homosexuales?”.00:01:36
00:01:36
Parecía que muchos de ellos
asumían que nosotros00:01:39
00:01:39
tendríamos un punto de vista extremo00:01:41
00:01:41
y que rechazaríamos por completo00:01:43
00:01:43
a quienes no se adaptaran
a lo que creemos.00:01:45
00:01:52
Mis padres siempre me ayudaron
a tener un punto de vista equilibrado.00:01:55
00:01:59
Cuando era niña,00:02:00
00:02:00
me ayudaron a entender00:02:01
00:02:01
que, aunque estamos
en contra de ciertas conductas,00:02:04
00:02:04
no odiamos a la persona
por lo que hace.00:02:07
00:02:07
Aprendí mucho
del ejemplo de mi mamá.00:02:09
00:02:09
Ella trabajaba en un salón de belleza,00:02:11
00:02:11
y yo veía que trataba amablemente
a sus compañeros de trabajo,00:02:15
00:02:15
independientemente
de su orientación sexual.00:02:18
00:02:18
Me puse a pensar
en el ejemplo de Jesús00:02:20
00:02:20
y cómo compartió
el mensaje con todos,00:02:22
00:02:22
sin importar sus antecedentes
y opiniones.00:02:25
00:02:25
Jesús se tomó el tiempo
para hablar con ellos,00:02:27
00:02:27
sin importar quiénes fueran00:02:29
00:02:29
o lo que los demás
pensaran de ellos.00:02:31
00:02:31
Me encanta el texto de Mateo 5:45,00:02:34
00:02:34
donde dice que Jehová
“hace salir su sol […],00:02:36
00:02:36
y envía la lluvia”
sobre todas las personas.00:02:39
00:02:39
Es una muestra de su amor00:02:40
00:02:40
el que él provea a cada persona00:02:42
00:02:42
lo que necesita
sin importar quién sea.00:02:45
00:02:45
Al pensar en el ejemplo de Jesús,00:02:47
00:02:47
recordé sus palabras
que aparecen en Mateo,00:02:50
00:02:50
donde dice que debemos
tratar a los demás00:02:53
00:02:53
como nos gustaría
que nos trataran a nosotros.00:02:54
00:02:54
Entonces eso me enseña
cómo debo yo tratar a mi profesor.00:02:59
00:02:59
Me motivó a hacerlo de forma diferente.00:03:02
00:03:02
O sea, pensar que, si Jehová,
el Todopoderoso,00:03:06
00:03:06
les tiene bondad, amabilidad
y respeto a todas las personas,00:03:11
00:03:12
¿por qué yo no?00:03:13
00:03:13
Y esto incluye a aquellos00:03:14
00:03:14
que hacen cosas
en las que no estoy de acuerdo.00:03:17
00:03:17
Jehová nos ha dado la mejor manera
de mostrar nuestro amor al prójimo:00:03:21
00:03:21
ayudarles a que lo conozcan.00:03:23
00:03:31
En mi trabajo anterior,00:03:33
00:03:33
trabajé en un hotel donde había
un mesero homosexual.00:03:36
00:03:36
Algunos de los compañeros
lo trataban mal,00:03:39
00:03:39
así que me aseguré
de no unirme a ellos00:03:41
00:03:41
y de tratarlo igual a como trataría
a cualquier otra persona.00:03:45
00:03:45
Pude hablar con mi profesor
acerca de la Biblia00:03:48
00:03:48
y enseñarle unos cuantos textos.00:03:50
00:03:50
Él estaba impresionado00:03:51
00:03:51
de que la Biblia hablara
de temas científicos00:03:54
00:03:54
y dijo que quería saber más.00:03:56
00:03:56
Un día, el mesero se me acercó00:03:58
00:03:58
y me agradeció por ser diferente
en mi manera de tratarlo.00:04:01
00:04:01
Incluso algunos de los otros meseros
me preguntaron por qué yo era así.00:04:06
00:04:06
Esto me permitió explicarles00:04:08
00:04:08
que me esfuerzo por poner en práctica
los principios de la Biblia,00:04:11
00:04:11
y esto incluye
mi manera de tratar a los demás.00:04:14
00:04:14
Mi profesor cambió muchísimo
durante ese año escolar.00:04:18
00:04:18
Me dijo que le había
impresionado mi conducta,00:04:21
00:04:21
el que yo le hablara00:04:22
00:04:22
cuando los demás estudiantes
no lo hacían.00:04:25
00:04:25
Las clases se fueron
haciendo más amenas00:04:27
00:04:27
porque él trataba mejor
a los estudiantes.00:04:29
00:04:29
Eso poco a poco llevó
a que siguieran regresando a la clase00:04:32
00:04:32
y, de hecho, al final de ese año00:04:35
00:04:35
era una de las clases
que todos más disfrutábamos.00:04:38
00:04:38
Pensar en la manera
en la que Jehová trata a las personas00:04:41
00:04:41
y cómo les da a todos
la oportunidad de llegar a conocerlo00:04:45
00:04:45
me acerca más a él.00:04:46
Razones para tener fe: ¿Cómo debería tratar a los demás?
-
Razones para tener fe: ¿Cómo debería tratar a los demás?
Cuando iba a la escuela
era muy común
que mis compañeros pensaran
que uno debería aceptar
el estilo de vida
de las demás personas,
sea cual sea su elección.
Los maestros nos animaban
a apoyar a quienes tenían
distinta orientación sexual.
Cuando estaba
en mi último año de secundaria,
llegó un nuevo profesor.
Él era diferente.
Venía de la capital,
y yo vivía en un lugar pequeño.
Ese nuevo profesor
había estado por muchos años
en una universidad
y no creía en Dios.
En las redes sociales
era muy común
encontrar opiniones extremas
acerca de los diferentes
estilos de vida.
A menudo veía comentarios
de personas que atacan a otras
por el estilo de vida que llevan.
El profesor tenía
una personalidad muy diferente.
Parecía que le gustaba atacar
a los estudiantes y ponerlos incómodos.
En clase hacía preguntas difíciles
acerca de temas polémicos.
A veces hasta llegó
a decirnos a la clase cosas como
“La gente de aquí
no es apta para aprender”.
Por supuesto, los estudiantes
no reaccionaron muy bien.
Muchos rehusaban ir a sus clases,
y los que sí iban
no le hablaban durante la clase.
Recuerdo que incluso decían:
“Yo no le voy a hablar a ese ateo”.
Recuerdo que algunos compañeros
de escuela me decían:
“¿Y no que los testigos de Jehová
odian a los homosexuales?”.
Parecía que muchos de ellos
asumían que nosotros
tendríamos un punto de vista extremo
y que rechazaríamos por completo
a quienes no se adaptaran
a lo que creemos.
Mis padres siempre me ayudaron
a tener un punto de vista equilibrado.
Cuando era niña,
me ayudaron a entender
que, aunque estamos
en contra de ciertas conductas,
no odiamos a la persona
por lo que hace.
Aprendí mucho
del ejemplo de mi mamá.
Ella trabajaba en un salón de belleza,
y yo veía que trataba amablemente
a sus compañeros de trabajo,
independientemente
de su orientación sexual.
Me puse a pensar
en el ejemplo de Jesús
y cómo compartió
el mensaje con todos,
sin importar sus antecedentes
y opiniones.
Jesús se tomó el tiempo
para hablar con ellos,
sin importar quiénes fueran
o lo que los demás
pensaran de ellos.
Me encanta el texto de Mateo 5:45,
donde dice que Jehová
“hace salir su sol […],
y envía la lluvia”
sobre todas las personas.
Es una muestra de su amor
el que él provea a cada persona
lo que necesita
sin importar quién sea.
Al pensar en el ejemplo de Jesús,
recordé sus palabras
que aparecen en Mateo,
donde dice que debemos
tratar a los demás
como nos gustaría
que nos trataran a nosotros.
Entonces eso me enseña
cómo debo yo tratar a mi profesor.
Me motivó a hacerlo de forma diferente.
O sea, pensar que, si Jehová,
el Todopoderoso,
les tiene bondad, amabilidad
y respeto a todas las personas,
¿por qué yo no?
Y esto incluye a aquellos
que hacen cosas
en las que no estoy de acuerdo.
Jehová nos ha dado la mejor manera
de mostrar nuestro amor al prójimo:
ayudarles a que lo conozcan.
En mi trabajo anterior,
trabajé en un hotel donde había
un mesero homosexual.
Algunos de los compañeros
lo trataban mal,
así que me aseguré
de no unirme a ellos
y de tratarlo igual a como trataría
a cualquier otra persona.
Pude hablar con mi profesor
acerca de la Biblia
y enseñarle unos cuantos textos.
Él estaba impresionado
de que la Biblia hablara
de temas científicos
y dijo que quería saber más.
Un día, el mesero se me acercó
y me agradeció por ser diferente
en mi manera de tratarlo.
Incluso algunos de los otros meseros
me preguntaron por qué yo era así.
Esto me permitió explicarles
que me esfuerzo por poner en práctica
los principios de la Biblia,
y esto incluye
mi manera de tratar a los demás.
Mi profesor cambió muchísimo
durante ese año escolar.
Me dijo que le había
impresionado mi conducta,
el que yo le hablara
cuando los demás estudiantes
no lo hacían.
Las clases se fueron
haciendo más amenas
porque él trataba mejor
a los estudiantes.
Eso poco a poco llevó
a que siguieran regresando a la clase
y, de hecho, al final de ese año
era una de las clases
que todos más disfrutábamos.
Pensar en la manera
en la que Jehová trata a las personas
y cómo les da a todos
la oportunidad de llegar a conocerlo
me acerca más a él.
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